El Gobierno de México priorizará el uso de acero producido en el país en obras públicas, sustituirá importaciones y fortalecerá el empleo, como parte del Acuerdo para el Fomento de la Industria Siderúrgica Mexicana. En conferencia de prensa, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que las compras de acero del gobierno se enfocarán en productos nacionales o fabricados en el país, como parte del Plan México. Te puede interesar: México mantendrá coordinación con ONU en derechos humanos La secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro Sánchez, explicó que el acuerdo se basa en tres ejes: contrataciones públicas, financiamiento para infraestructura y compromisos de alto impacto en construcción, especialmente en vivienda. Detalló que se buscará coordinar a las dependencias para privilegiar proveedores nacionales, asegurar abasto y mantener calidad y precios justos. ![]() En materia de financiamiento, señaló que la banca de desarrollo respaldará proyectos de infraestructura públicos, privados y mixtos. Además, se impulsarán medidas para defender a la industria frente a prácticas desleales de comercio y fomentar la sustitución de importaciones. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, destacó que la siderurgia es estratégica para la autonomía productiva del país, al abastecer insumos clave para diversas industrias. Subrayó que el objetivo es que las instituciones prioricen productos hechos en México, en línea con la instrucción de reducir importaciones. Por parte de la industria, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero), Sergio de la Maza Jiménez, señaló que el acuerdo permitirá respaldar cerca de 90 mil empleos directos y dar certidumbre a inversiones superiores a 8 mil millones de dólares. ![]() Desde la Canadevi, Carlos Ramírez Capó indicó que el sector vivienda es uno de los principales consumidores de acero y destacó que su cadena de valor es mayoritariamente nacional. Añadió que el sector privado prevé invertir 640 mil millones de pesos, lo que podría traducirse en alrededor de 128 mil viviendas adicionales. En tanto, el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Luis Rafael Méndez Jaled, señaló que el sector consume cerca del 60 por ciento del acero del país, por lo que su origen influye directamente en costos y tiempos de obra. La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el acuerdo beneficiará a trabajadores y empresas, y contribuirá a fortalecer las cadenas de suministro en la economía nacional, en línea con el Plan México, aunque precisó que continuará la importación de materiales especializados que no se producen en el país. |

