La identidad política y las lealtades de Mario Montero Rosano parecen inamovibles: se autodefine como un hombre de izquierda, convencido de la Cuarta Transformación y, sobre todo, fiel al gobernador Alejandro Armenta. “Nunca voy a dejar de ser humanista, nunca voy a dejar de ser de izquierda porque así nací y así me crié”, aseguró para El Popular, periodismo con causa, quien se define como un poblano de a pie, orgulloso padre soltero y servidor público por vocación.
Explicó el también empresario radiofónico. También puedes leer: PRI minimiza promoción anticipada de morenistas rumbo al 2027 Un puente armentista en la capitalAunque Mario Montero despacha como subsecretario de Bienestar Social en el Ayuntamiento de Puebla —bajo el mando de José Chedraui Budib—, no tiene tapujos en reconocer al gobernador Alejandro Armenta como su líder político.
Afirmó el notario con licencia de 42 años de edad. Su llegada al Ayuntamiento de Puebla, explica, fue una petición expresa del gobernador para reforzar los temas de Bienestar, donde trabaja de la mano con el secretario Carlos Gómez Tepoz, otro hombre de confianza de Alejandro Armenta. En su intento de negar conflicto de intereses, el entrevistado asegura que los tres niveles de gobierno trabajan de la mano:
El pasado priista que quedó atrásA pesar de su origen priista, Mario Montero habla de su antigua casa política con la dureza de quien ha cerrado un ciclo definitivamente. Para él, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) perdió su esencia al convertirse en un partido de élite y de abusos.
Explicó el político que lleva 10 años militando en Morena. La crítica se vuelve más ácida al tocar la alianza opositora. Mario Montero califica la unión entre el PRI y el PAN como una "vergüenza". "Acabaron de la manita. Igual de corruptos, igual de mentirosos, igual de miserables... se merecen el uno al otro", sentencia con el desparpajo de quien ya no debe explicaciones a esas siglas. Te recomendamos: Priistas y Morenos cada vez más cercanos Frente a ese pasado, Mario Montero asegura haber encontrado, desde hace una década, su hogar político en Morena, donde empezó como un "militante de a pie". Afirma que sus valores de no mentir, no robar y no traicionar son innegociables y que, a diferencia de otros, él nunca se cambiaría de partido, porque lo más importante para él es “no ir en contra de los intereses de pueblo”.
¿En qué ha fallado Morena y el gobernador Alejandro Armenta? Desde su trinchera en Bienestar y como parte del equipo del gobernador Armenta, a Mario Montero le cuesta trabajo la autocrítica. Asegura que la administración estatal va "extraordinariamente bien" y avala con convicción proyectos como el Cablebús, que dice cambiará la movilidad de los más de 1.7 millones de habitantes de la capital, reduciendo tiempos de traslado. También puedes leer: Cablebús de Puebla: ¿resuelve problema de movilidad o solo es un símbolo de modernidad? Defiende a capa y espada la política de programas sociales no solo como una estrategia electoral, sino como una herramienta de "dignidad" que ha sacado a millones de la pobreza.
Ante las críticas de la clase media o el sector empresarial que con sus impuestos paga estos programas sociales, Mario Montero es pragmático: "Por el bien de todos, primero los pobres", dice, a la vez que explica que el empresario también se beneficia de una ciudad segura y con eventos de talla mundial que generan derrama económica, como la Feria de Puebla o el festival lumínico Glow. “El empresario debe estar contento, debe haber empresarios que agradezcan que hoy la ciudad esté más segura, que hoy se están arreglando las calles, que hoy se traiga un Mundial de futbol con derrama económica y que se traiga una Feria de Puebla de nivel mundial”.
¿Dónde se ve Mario Montero en 2027?Al mirar hacia el 2027, un año donde habrá elecciones, Mario Montero prefiere ser cauteloso, aunque deja la puerta abierta.
Por ahora, asegura, su prioridad es cumplir con su labor en la subsecretaría de Bienestar, convencido de que, esta vez, está en el lado correcto de la historia. |