Lunes 20 Julio 2026

La radiografía que Laura Artemisa García Chávez hace de Puebla desde la Secretaría de Bienestar no se limita a las calles sin pavimentar, a la falta de seguridad o a la crisis del agua; alcanza su punto más crítico cuando analiza las entrañas del sistema político que aspira a gobernar.

 Con la mira puesta en el proceso electoral de 2027, la funcionaria estatal lanza un diagnóstico que resuena como alarma de seguridad:

Los partidos políticos han fallado sistemáticamente en la implementación de  filtros internos, abriendo una peligrosa grieta por donde el crimen organizado se ha colado.

 “En la participación que tuve en los años anteriores, en estos procesos, fui muy puntual y platicábamos con los dirigentes de los otros partidos de que no debíamos de omitir cuando el río suena y sobre todo en los temas en los que a muchos personajes se les liga con situaciones delicadas de delincuencia; debe escucharse, debe atenderse, no debe ponerse en riesgo”.

Aseguró la maestra en entrevista para El Popular, periodismo con causa.

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Laura Artemisa explica que los partidos prefirieron priorizar el pragmatismo electoral, atendiendo solo a quién es popular o quién garantiza votos, por encima de la honestidad, la eficiencia y la transparencia de sus perfiles.

Necesitamos escuchar a la ciudadanía y hacer una investigación de cada perfil que se va a presentar, no solamente quiénes nos dan votos, no solamente quiénes son populares, sino que realmente sea gente eficiente, transparente y honesta quienes lleguen a servir a los poblanos desde cualquiera de los partidos”.

La exdiputada local advierte que la burocracia de los filtros actuales es obsoleta: una simple constancia de antecedentes penales ya no es garantía de limpieza, pues los hilos con grupos delictivos se tejen de formas mucho más complejas.

 

 Su exigencia de cara a las próximas elecciones no admite medias tintas; urge a un compromiso real y de fondo para realizar investigaciones precisas que cierren de golpe las puertas a cualquier perfil bajo sospecha.

 “Si hoy queremos erradicar que la delincuencia forme parte de los gobiernos y que desde ahí se proteja y siga creciendo, necesitan los partidos tener un gran compromiso para no permitir y cerrar totalmente la participación de cualquier personaje que pudiera tener nexos con la delincuencia en cualquier sentido”

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Laura Artemisa, en el ojo del huracán desde hace año y medio

 Caminar las calles de Puebla como secretaria de Bienestar le ha dado a Laura Artemisa un baño de realidad sobre las carencias populares, pero su legítima aspiración a la candidatura por la presidencia municipal la ha arrojado a un territorio mucho más hostil: el del linchamiento digital y la violencia política de género.

 

 Desde hace año y medio, la funcionaria dice vivir en “el ojo del huracán”, algo común cuando se está en tiempos electorales.

 “Tengo año y medio de estar en el ojo del huracán y de estar recibiendo permanentemente mensajes de X, y los aprende uno a leer, y aprende uno a entender que en este tiempo somos objeto de crítica, de cuestionamiento y ya ahorita de ataque por los propios procesos que se vienen adelante”

Reconoce la funcionaria.

 Sin embargo, su testimonio no sólo devela la saña de los ataques sistemáticos que recibe en redes, sino el vacío que se percibe a sus espaldas; un silencio institucional que, interpretado entre líneas, sugiere que su propio partido ha dejado sola a las mujeres.

 

 Laura Artemisa se niega a normalizar el discurso de que en la política “hay que aguantar vara” como si el acoso permanente fuera el precio de admisión para las mujeres.

 Por ello, su reciente exhorto a Morena no suena a una simple petición de rutina, sino a un desesperado manotazo en la mesa frente a una dirigencia que parece mirar hacia otro lado:

 

“Hay que poner los altos de manera inmediata y atender esta violencia política de género… Si no se pone un alto y se cuida de manera muy puntual lo que está pasando con todas y con todos, pero sobre todo con mujeres, porque seguimos siendo objeto de ataques y violencia política de manera permanente, se puede salir de las manos”

Expone la maestra en un mensaje es sutil pero demoledor. 

 Al exigirle a Morena Puebla, un partido dirigido precisamente por una mujer, que “ponga los altos de manera inmediata” antes de que la situación “se salga de las manos”, Laura Artemisa evidencia que los mecanismos internos de protección de género son inexistentes o selectivos.

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¿Cómo se protege Laura Artemisa ante los embates en su contra?

 Mientras la cúpula morenista presume abanderar la causa feminista a nivel nacional, en el terreno local sus cuadros femeninos más competitivos tienen que aprender a “blindarse” solas ante la falta de respaldo institucional real.

 

 Sí. frente al lodo digital, las fobias de ciertos sectores, Laura Artemisa ha desarrollado su propio mecanismo de defensa: no leer comentarios en redes sociales que no sumen ni provengan de cuentas reales.

 “Desde hace varios meses decidí no leer comentarios… Dejé de leer muchas cosas que no tienen mayor sentido, que no suman ni a mis resultados como funcionaria pública y mucho menos como persona a pensar que un comentario de estos pudiera ayudarme a mejorar”, revela.

 La aspirante a la presidencia municipal de Puebla explica que protege su esencia y su entorno familiar bajo una premisa: la saña de los ataques diarios no es un asunto personal, sino una reacción al peso político que representa ser cercana al equipo del gobernador Alejandro Armenta y al riesgo que su fortaleza significa para algunos. 

“A nadie le interesa alguien que no tiene nada que ofrecer o que no representa un riesgo o un peligro para muchos… Sé que soy una mujer fuerte, una mujer que ha crecido, que ha hecho bien su trabajo. Mal haría no reconocerlo, porque me esfuerzo por hacerlo”, asegura sin titubeos.

Al final, la soledad institucional de Laura Artemisa y de otras aspirantes en esta batalla expone la contradicción más grande de Morena: un partido que se sirve del rostro de sus mujeres para ganar elecciones, pero que las deja desprotegidas cuando el fuego amigo y enemigo intenta destruirlas.

La morenista asegura que el ruido mediático y las campañas negras no le quitan el sueño, pues no cree que influyan en el millón y medio de poblanos y poblanas que votarán en las urnas.

 “Estamos esperando, caso de Puebla capital, que un millón y medio de personas digan una opinión. No creo que una opinión pequeña pueda cambiar las cosas. El trabajo se hace en la calle, el trabajo se hace cerca de la gente. Lo demás es solamente ruido”.

 Por eso, Laura Artemisa se planta de frente al tablero, con una brújula ética propia y la certeza de que, en la antesala del proceso electoral, su mayor fortaleza no vendrá de las siglas que representa, sino de su propia capacidad para resistir los embates de un partido que prefiere tumbarla antes que cuidarla.