La vejez es el gran vacío en la agenda legislativa de las diputadas de Morena, Nayeli Salvatori y Graciela Palomares, quienes enfrentan la posible pérdida de sus derechos partidistas tras protagonizar un podcast con comentarios gerontofóbicos, una revisión a su trabajo revela que, de las más de 100 iniciativas que suman en conjunto, solo una pone realmente al adulto mayor en el centro. También puedes leer: Morena inicia procedimiento contra Nay Salvatori y Grace Palomares por expresiones discriminatorias A principios de 2025, Palomares presentó una iniciativa para crear la Fiscalía Especializada para la Protección y Bienestar de las Personas Adultas Mayores. Su burla —"se están pudriendo", refiriéndose a las personas mayores— parece contradecir el espíritu de esa misma propuesta, que busca "erradicar estereotipos negativos" y promover una "cultura de respeto y valoración", y encaja en el maltrato psicológico o simbólico que la propia iniciativa dice querer combatir. Salvatori ha presentado 37 iniciativas. A pesar de ostentar la Presidencia de la Comisión de Salud, en su agenda no le dedicó una iniciativa propia a la tercera edad. Sus esfuerzos se han concentrado en la cirugía estética, la salud reproductiva y el cáncer de mama.
En el partido que hizo de los adultos mayores su principal bandera y su base electoral, dos de sus legisladoras abrieron una grieta que permitió mirar hacia dentro y advertir el desinterés y discriminación en el ejercicio legislativo a favor de ése sector. El malestar no lo encabezó la oposición, sino sus propias filas: en un pronunciamiento público, la militancia de base y colectivas feministas reclamaron sancionar la conducta y recordaron que quienes hoy envejecen "no son cargas", sino quienes levantaron el país sin jubilaciones dignas. El podcast que ha sido reproducido masivamente en redes sociales y convertido en tendencia nacional escaló en pocos días de la vergüenza local hasta la cúpula nacional del partido. Primero colectivas feministas y militantes de su propio partido calificaron los comentarios en "más allá de una broma" y señalaron como una forma de violencia simbólica y desprecio de clase. Horas más tarde, la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, quien hasta abril fue la Secretaria de Bienestar, operando las Pensiones del Bienestar y el programa Salud Casa por Casa --- es decir, la arquitecta de la política de adultos mayores de la 4T ---- pidió este martes suspender los derechos partidistas de ambas diputadas. La hoja de ruta donde no cabe la vejezLa omisión no es solo de sus iniciativas: está también en su hoja de ruta. En el Plan de Trabajo 2024-2027 que Salvatori presentó al asumir la presidencia de la Comisión de Salud —documento oficial firmado por ella—, la diputada traza objetivos de atención para "toda la población", con énfasis en consultorios de medicina general y clínicas gratuitas, pero no incluye un solo eje dedicado a la salud geriátrica ni al envejecimiento poblacional. En el plano donde una legisladora define sus prioridades para todo el trienio, las personas mayores tampoco encontraron lugar. Te puede interesar: CDH Puebla condena dichos de Nay Salvatori y Grace Palomares; pide reparación del daño En la revisión que este medio hizo de las iniciativas expuestas en el sitio oficial del Congreso local, no existe en su registro una propuesta sobre geriatría, cuidados paliativos para la tercera edad o protección contra el abandono de adultos mayores, limitándose a mencionarlos como "población objetivo" en reformas de carácter tecnológico o administrativo.
Resulta evidente que mientras la diputada busca blindar legalmente el derecho al acompañamiento familiar para mujeres jóvenes en labor de parto, no existe una propuesta similar para garantizar el acompañamiento o cuidado de las personas mayores en situaciones de vulnerabilidad o enfermedad terminal dentro de su registro de iniciativas. Aunque sí existen iniciativas donde les reconoce como "vulnerables", en su Iniciativa de Reforma a la Ley de Planeación (13 de noviembre de 2025) Salvatori propone que para garantizar la igualdad e inclusión, se deben realizar consultas especializadas a grupos en situación de vulnerabilidad, mencionando explícitamente a las "personas adultas mayores" La diputada plasmó en una iniciativa que este sector merece un trato digno, "especializado" y "culturalmente adecuado", sus recientes insultos de “huelen a baúl” contradicen la postura que sostuvo en tribuna. En su iniciativa sobre Telesalud, la diputada utiliza a los adultos mayores como argumento de venta para la modernización digital, señalando que este sector se beneficiaría de la medicina a distancia por sus problemas de movilidad. Médicos y especialistas consultados telefónicamente, en este punto señalaron que el análisis de sus fuentes demuestra que los ve como usuarios de servicios, pero no como sujetos de derechos humanos integrales, ya que no hay leyes que refuercen su seguridad social o pensiones. Cárcel para unos, insultos para otrosLa legisladora se ha caracterizado por un estilo legislativo altamente punitivo, buscando reformar el Código Penal para imponer penas de cárcel en temas diversos: por el uso de IA contra periodistas; por retrasar trámites de donación de órganos, por acoso escolar, resulta paradójico que una legisladora que busca criminalizar tantas conductas sociales mediante el sistema penal, muestre tal ligereza verbal para agredir a un sector que la propia ley poblana ya protege contra la discriminación por razón de "edad". Graciela Palomares fachada legislativaAl analizar las iniciativas de la diputada Graciela Palomares frente a su comportamiento público hacia los adultos mayores, surge una contradicción evidente entre el discurso escrito y la acción política real. Ha presentado 67 iniciativas, 63 están en trámite. Una de ellas, presentada el 4 de febrero de 2025 era para reformar la Ley Orgánica de la Fiscalía General del Estado con el fin de crear la Fiscalía Especializada para la Protección y Bienestar de las Personas Adultas Mayores, en su exposición de motivos, la diputada destacó que en Puebla existen más de 800 mil adultos mayores y advirtió con "sensibilidad" que tres de cada diez sufren maltrato.
La propuesta se fundamenta en el acelerado envejecimiento demográfico de la entidad y en la alarmante incidencia de agravios, abandono y abuso patrimonial que sufre este sector vulnerable. La iniciativa de Palomares Ramírez invoca la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, la cual obliga a los estados a adoptar medidas para prevenir y erradicar la violencia y el abuso. Proyectistas, abogados y personal del Congreso local que accedieron a una entrevista con este medio, cuestionaron esta posición en tribuna y el contrastante comentario en el podcast llamado “Descasadas”, en el que expresó su opinión del olor de personas mayores “que ya se están pudriendo”. Acusaron la frivolidad y el desdén de la legisladora a ese grupo de edad “Resulta paradójico que la misma legisladora que advierte sobre la 'vulnerabilidad' de casi un millón de poblanos en el papel, sea quien en la práctica refuerce el estigma y la falta de respeto que su propia iniciativa pretende criminalizar a través de una nueva fiscalía. La protección de los adultos mayores no debe quedarse en un decreto de papel, sino en una práctica política coherente”. A pesar de que el discurso oficial, la legisladora, habla de una "emergencia social" y de actuar con "sensibilidad" en otra iniciativa se plantea un cambio legal que incluye a los adultos mayores. Se trata de la reforma a la Ley de Asistencia Social para migrantes, donde propone que “reciban asesoría jurídica gratuita”. La "asesoría legal" se lee como un brazo de asistencia social. Aunque en el planteamiento de la iniciativa la argumentación se perciba como una situación urgente de atender, en el fondo y pese a reconocer las condiciones de la vejez en ése grupo en particular, no propone pensiones, refugios, ni servicios de salud especializados para este sector, sino simplemente incluirlos en una lista para recibir orientación, propuesta mínima parece más una concesión técnica que un compromiso de protección integral hacia los más viejos. |