La venta de “cemento huachicol”, como se conoce al cemento adulterado o de procedencia irregular, llegó al Congreso de la Unión por los posibles riesgos que representa para la seguridad de las construcciones y la economía de las familias. La Tercera Comisión de la Comisión Permanente aprobó un exhorto a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para intensificar la verificación y vigilancia de establecimientos que comercializan productos cementeros, además de fortalecer la información a consumidores y emitir alertas cuando sea necesario. Te puede interesar: Sheinbaum pide investigar cachimbas con presunto huachicol en Santa Rita Tlahuapan La preocupación surgió particularmente en Tijuana, Baja California, donde el uso de materiales que no cumplen con los estándares puede afectar la resistencia y durabilidad de las construcciones. El riesgo es relevante en una región con actividad sísmica y donde muchas familias recurren a la autoconstrucción. El cemento adulterado puede provocar problemas como grietas, deterioro prematuro y reparaciones posteriores, además de comprometer elementos estructurales cuando se utiliza en una obra. ![]() Ante ello, la Cámara Nacional del Cemento (Canacem) recomienda comprar mediante distribuidores autorizados, revisar la información del fabricante y verificar que el producto cumpla con las normas correspondientes. También aconseja desconfiar de precios considerablemente menores a los del mercado formal, una de las principales señales para revisar el origen y calidad del material antes de comprarlo. Con información de El Universal
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