Jueves 20 Agosto 2026

De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), uno de cada cuatro pesos gastados por las entidades federativas durante 2025 se destinó a mantener su estructura administrativa, equivalente a 25 por ciento de sus egresos totales.

Puebla se ubicó en el grupo de entidades con una participación de entre 20 y 30 por ciento de gasto burocrático, junto con Estado de México, Baja California, Jalisco, Campeche, Guanajuato, Durango, Coahuila, Tabasco y Veracruz.

El gasto administrativo comprende los recursos destinados a servicios personales, materiales y suministros y servicios generales. De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), incluye sueldos, salarios, dietas, honorarios y prestaciones, pero también gastos de operación como artículos de oficina, limpieza, gasolina, viáticos, agua, luz, gas, internet y telefonía.

Salarios, prestaciones y honorarios de la burocracia forman parte del gasto administrativo que absorbe recursos públicos de los estados.

En contraste, Tlaxcala se ubicó entre las entidades donde este gasto representó entre 10 y 20 por ciento de sus egresos, mientras Morelos registró la menor proporción nacional, con 7.8 por ciento.

En el extremo contrario, Yucatán, Zacatecas, Michoacán y Tamaulipas destinaron más de 40 por ciento de sus egresos a gasto administrativo, los porcentajes más elevados del país.

El crecimiento también fue generalizado. 31 de las 32 entidades aumentaron su gasto burocrático durante 2025. Oaxaca, Hidalgo, Aguascalientes, Sinaloa y Baja California Sur registraron los mayores incrementos, todos superiores a 16 por ciento.

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La única excepción fue Quintana Roo, con una reducción de 3 por ciento, mientras sus mayores aumentos se concentraron en inversión pública e inversión financiera.

Para el Imco, el gasto administrativo implica además un costo de oportunidad, debido a que los recursos utilizados para sostener la operación gubernamental dejan de destinarse a otros rubros con impacto directo en la población.

El dato coloca bajo escrutinio el crecimiento del gasto burocrático estatal, particularmente en entidades como Puebla, donde hasta tres de cada 10 pesos del presupuesto estatal se canalizan a mantener la estructura administrativa del gobierno.