Jueves 08 Agosto 2024

Emilio Hernández Castillo, conocido como "El Gato Chico" en El Barrio del Artista, compartió que desde muy joven se adentró en el arte de la escultura al observar a su padre trabajar. Aunque es una forma de hablar, desde los dos años Emilio ya aprendía el arte de esculpir junto a su padre, quien también era escultor.

Con una trayectoria de 40 años como artista plástico, Emilio ha trabajado principalmente con cedro, pero también tiene habilidades en materiales como yeso, resina y piedra, entre otros.

En una reciente entrevista, “El Gato Chico” relató que llegó al taller del local 39 en El Barrio del Artista en 1984, tras haber pintado un mural en la iglesia de San Pedro Xalostoc, en Ecatepec, Estado de México.

El apodo “El Gato Chico” se deriva del apodo de su padre, “El Gato del Barrio del Artista”, y representa una herencia familiar en el mundo de la escultura.

Desde pequeño, Emilio acompañaba a su padre en sus trabajos de escultura. Recordó que en 1969, visitaron la iglesia del Cielo, donde su padre esculpió ángeles de yeso.

Finalmente, “El Gato Chico” expresó que ver el trabajo de su padre a diario lo inspiró a seguir el mismo camino. “Como dicen, creo que ya lo traemos en la sangre y por eso nos dedicamos a este oficio de escultor”