La representación del Viacrucis en la junta auxiliar Ignacio Romero Vargas se detuvo por un momento. “Nos faltan dos en la cuadrilla de San Pablo de Tarso: Jesús y mi hermano Jorge Morales Flores”; fueron las palabras que salieron de los labios de José de la Cruz Morales para homenajear a quien fue el fundador de esta tradición de Semana Santa en Pueblo Nuevo y falleció en septiembre de 2025 a causa de un paro cardiaco. También puedes leer: ¿Por qué los santos se cubren en Semana Santa? Aquí te decimos Este fue el primer año donde la ausencia de Jorge Morales se hizo evidente. Su voz ya no era la que narraba cada uno de los capítulos de la vida de Jesucristo antes de que salieran a escena la cuadrilla conformada, aproximadamente, por 700 actores. En su lugar, su hermano José de la Cruz tomó su lugar. José de la Cruz recuerda con exactitud la mañana de 1947 en la que Jorge, un chico de 17 años, despertó sobresaltado y con inquietud. No tenía ni la menor idea de cómo podría enseñarle a los demás la manera en la que el Hijo de Dios murió crucificado.
Jorge tardó dos años en escribir El Eterno Redentor, nombre de la obra que es montada en las canchas de La Cohetería en la Romero Vargas. Cuando terminó de escribirla la llevó al arzobispado de Puebla, pero tardaron un año en aprobarla.
Mencionó José de la Cruz mientras observaba la obra. José de la Cruz está convencido de que la Procesión de Silencio es el evento religioso que concentra más gente en todo el estado de Puebla, pero el segundo es el Viacrucis que organizó su hermano durante 69 años.
¿Quién era Jorge Morales?Entre la cuadrilla de actores, Nemesio Rodríguez González y Martín Castillo Rosete, actualmente los dos integrantes que han actuado durante más de 50 años en el Viacrucis, recuerdan a Jorge Morales como una de las personas más queridas y devotas en la comunidad. Nemesio recordó con nostalgia a Jorge. Una voz entrecortada salió de sus labios cuando le pregunté si este año se sentía la ausencia del doctor.
Martín, un hombre con una mirada seria, estuvo a punto de soltar una lágrima cuando le pregunté sobre Jorge, al que recuerda como un gran compañero al momento de ensayar antes de salir a escena. Mi hermano tenía 93 años cuando se fue en paz, tuvo una de las muertes más tranquilas, dijo José de la Cruz. Ese día, una de mis sobrinas estaba cuidándolo. — ¿Estás bien?¬—le dijo su sobrina a Jorge
Eran las 14:30 horas cuando Jorge se acostó. Media hora después su sobrina se acercó para despertarlo. No respondía. José de la Cruz vino de inmediato- —Mi tío ya no respira —dijo la sobrina
El día que yo fallezca no me preocupa, comentó el hermano de Jorge
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