De acuerdo con datos de la organización Kallify, los adultos mayores son el sector más expuesto a irregularidades en operaciones de compraventa, renta o regularización de bienes raíces. Según el reporte, la combinación de procesos legales complejos y el uso de herramientas digitales sin acompañamiento facilita la ejecución de engaños que resultan en afectaciones al patrimonio.
Entre las tácticas detectadas destaca la falsificación de escrituras y firmas, mediante la cual se alteran documentos para transferir propiedades sin el consentimiento real del dueño. Asimismo, se identifica la solicitud de anticipos económicos por inmuebles inexistentes o que no pertenecen a quien los ofrece, además de la venta de propiedades ajenas cuando no existe una revisión previa de la situación registral del bien. Te puede interesar: Endurecen castigo contra el despojo inmobiliario en Puebla El informe también señala que el riesgo puede provenir de personas cercanas, quienes manipulan documentos de identidad para obtener control sobre los bienes. A esto se suman los fraudes digitales, consistentes en llamadas o mensajes de supuestos gestores que ofrecen créditos engañosos o solicitan datos sensibles bajo presión. Ante este escenario, la organización recomendó realizar una dictaminación jurídica con un notario para verificar la validez de las escrituras y el estado del inmueble. Finalmente, sugirió activar la alerta inmobiliaria en el Registro Público de la Propiedad para recibir notificaciones automáticas sobre cualquier intento de movimiento, embargo o hipoteca relacionado con la propiedad. |