Durante los primeros meses de 2026, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) intensificó sus operativos contra el tráfico ilegal de vida silvestre, logrando el aseguramiento de más de 230 ejemplares en diversas regiones del país. En una de las intervenciones más amplias realizada en marzo, la dependencia rescató 138 animales de manera simultánea en entidades como Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Veracruz y Tabasco, donde se identificaron especies como venados cola blanca y tortugas marinas sin documentación legal.
A esta cifra se suman decomisos masivos en predios particulares, destacando el aseguramiento de 44 ejemplares exóticos y nacionales en un rancho de Aguascalientes durante febrero, que incluía jaguares, cebras y primates. Asimismo, en marzo se realizaron operativos en el Estado de México que resultaron en la reubicación de 29 animales y en Veracruz se detectó el tráfico ilegal de otras 23 especies, entre aves canoras y primates. Te puede interesar: Rescatan y reubican a 29 animales salvajes tras cateo en predio de Ocoyoacac En el estado de Puebla, la actividad de la Profepa durante 2026 se ha centrado en el rescate de aves y reptiles en varios municipios de la entidad. Se han documentado aseguramientos de un perico frente naranja en San Pedro Cholula, una cotorra cucha en Cuetzalan del Progreso y la entrega voluntaria de un cocodrilo de pantano en Tecamachalco para su rehabilitación. La capital poblana, particularmente el Centro Histórico y el Corredor Industrial La Ciénega, permanece como una zona de vigilancia prioritaria debido a la persistencia de estas actividades ilícitas. El monitoreo de las autoridades también se ha extendido a las plataformas digitales, donde se denunció en enero la venta de un mapache a través de WhatsApp en Tehuacán. Además de los operativos urbanos, se mantiene la vigilancia en la autopista México-Puebla, punto donde se han realizado decomisos de gran escala, como el traslado ilegal de más de 300 tortugas en el periodo anterior. Todos los ejemplares recuperados fueron evaluados físicamente para determinar su posible reintegración al hábitat o su traslado a Unidades para la Conservación (UMAs) autorizadas. |