México es uno de los países con mayor actividad tectónica en el mundo, por lo que conocer la zona sísmica donde se encuentra cada región resulta fundamental para la construcción de viviendas, el diseño de edificios y la preparación ante emergencias. De acuerdo con información difundida por el Instituto de Ingeniería de la UNAM, el territorio nacional se divide en cuatro regiones sísmicas según el nivel de peligro y la frecuencia histórica de movimientos telúricos registrados en cada zona. La clasificación oficial elaborada con datos del Centro Nacional de Prevención de Desastres y la Comisión Federal de Electricidad contempla la Zona A, considerada de muy baja sismicidad; la Zona B, de baja sismicidad; la Zona C, catalogada como de alta sismicidad; y la Zona D, identificada como de muy alta actividad sísmica.
El mapa utilizado actualmente corresponde a la regionalización sísmica CFE 2015, una de las principales referencias técnicas para las normas de construcción y análisis estructural en el país. Especialistas de la UNAM señalaron que el monitoreo permanente del territorio permite actualizar los estudios de riesgo y fortalecer las estrategias de prevención y protección civil. ¿En qué zona sísmica está Puebla?En el caso del estado de Puebla, gran parte de su territorio, incluida la ciudad de Puebla de Zaragoza, se encuentra principalmente en la Zona B y en algunas áreas de transición hacia la Zona C. Las regiones del sur de la entidad, cercanas a los límites con Oaxaca y Guerrero, presentan una exposición mayor a movimientos telúricos y son consideradas de alta sismicidad. Aunque Puebla no forma parte de la Zona D, históricamente ha resentido los efectos de sismos importantes, como los registrados en 1999 y 2017, debido a movimientos originados en la costa del Pacífico y fallas regionales. Te puede interesar: ¡Lunes movido! Sismo de magnitud 6.0 se registra en Oaxaca Especialistas indicaron que conocer el nivel de amenaza sísmica de cada región puede ayudar a reducir riesgos, mejorar la planeación urbana y construir inmuebles más seguros. También señalaron que las normas estructurales en México exigen requisitos más estrictos conforme aumenta el nivel de riesgo sísmico. Entre las recomendaciones generales para cualquier zona del país se encuentra realizar estudios de mecánica de suelos, utilizar castillos y dalas en muros, contar con cimentaciones adecuadas y supervisar las obras con ingenieros civiles certificados. Las exigencias aumentan considerablemente en las zonas C y D, especialmente en regiones con suelos blandos donde el movimiento sísmico puede amplificarse. Autoridades y especialistas recomendaron consultar el mapa oficial de regionalización sísmica del CENAPRED o las plataformas estatales de protección civil para verificar el nivel de riesgo específico de cada municipio.
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