En una acción coordinada para frenar el comercio ilícito de biodiversidad en la Sierra Norte, elementos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguraron 11 aves silvestres en el municipio de Cuetzalan. El operativo se desplegó el pasado 7 de abril en las comunidades de Octimal, Equitimia y Xocoyolo, contando con la participación de personal del Área Natural Protegida “Kowtahyolo” para vigilar las rutas de tránsito de fauna silvestre.
Durante el despliegue, las autoridades localizaron un predio donde se resguardaban jaulas de madera que contenían diversos ejemplares de vida silvestre. Al realizar la inspección, se determinó que las aves no contaban con el marcaje adecuado para su identificación ni con los documentos legales que acreditaran su procedencia, lo que derivó en su aseguramiento precautorio. Tras el hallazgo, las aves fueron trasladadas a un Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre (PIMVS) en el estado de Puebla, donde especialistas evalúan su estado de salud para determinar su próxima liberación en hábitats que garanticen su supervivencia. Te puede interesar: Denuncian vecinos de San Gabriel Ometoxtla contaminación de manantiales por drenaje particular El inventario de las especies rescatadas incluye la totalidad de los ejemplares localizados: dos calandrias de Baltimore (Icterus galbula), una calandria dorso negro mayor (Icterus gularis), una tangara dorsirayada (Pingara bidentata), una clorofonia corona azul (Chlorophonia occipitalis), dos ejemplares de clarín unicolor (Myadestes unicolor) y dos de clarín jilguero (Myadestes occidentalis). Estas últimas se encuentran enlistadas bajo la categoría de protección especial debido a la presión que ejerce el tráfico ilegal sobre sus poblaciones. Aunque no se reportaron personas detenidas en el sitio, la Profepa mantiene las investigaciones en la región para combatir a los traficantes que aprovechan el colorido y tamaño de estas aves para su venta clandestina. |