En Puebla, el Día de las Madres también se vive a distancia. Miles de mujeres pasan el 10 de mayo separadas de sus hijos e hijas debido a la migración hacia Estados Unidos, mientras otras dejaron sus comunidades para trabajar en el extranjero y sostener económicamente a sus familias. La migración ha transformado la dinámica familiar en distintas regiones del estado, principalmente en municipios de la Mixteca poblana, Atlixco, Tehuacán e Izúcar de Matamoros, considerados históricamente zonas expulsoras de migrantes. De acuerdo con datos del Banco de México, Puebla recibió durante 2025 más de 3 mil 466 millones de dólares en remesas enviadas por migrantes poblanos radicados principalmente en Estados Unidos, cifra que representó un incremento anual de 2.96%. Los municipios con mayor recepción de remesas fueron Puebla capital, Tehuacán, Atlixco, Izúcar de Matamoros y Tecamachalco.
Familias separadas por la migraciónAunque las remesas se han convertido en uno de los principales ingresos para miles de hogares poblanos, especialistas han advertido sobre el impacto social y emocional que provoca la separación familiar derivada de la migración. En comunidades migrantes de Puebla, es común que madres celebren el 10 de mayo mediante llamadas o videollamadas desde ciudades estadounidenses como Nueva York, Nueva Jersey, California o Texas, destinos donde históricamente se concentran familias poblanas. La migración femenina también ha aumentado durante las últimas décadas. Mujeres poblanas migran para trabajar en labores domésticas, restaurantes, limpieza y el sector servicios, dejando a sus hijos bajo el cuidado de abuelas, hermanas u otros familiares. Te puede interesar: Invitan a acompañar a madres buscadoras este 10 de mayo en Puebla Esta dinámica ha provocado que en diversas comunidades las personas adultas mayores vuelvan a asumir labores de crianza. Datos del Consejo Estatal de Población señalan que al menos 71 municipios poblanos presentan envejecimiento poblacional relacionado con la migración constante de jóvenes y adultos hacia Estados Unidos y Canadá. Durante 2025 y principios de 2026, además, las familias migrantes enfrentaron incertidumbre por la reducción nacional en el envío de remesas y el endurecimiento de políticas migratorias en Estados Unidos. Mientras algunas familias logran reunirse temporalmente en fechas como el 10 de mayo, para otras madres la celebración ocurre a través de pantallas, audios y fotografías enviadas desde el extranjero.
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