Para entender lo que significa ser mamá en México este 10 de mayo, es necesario observar las cifras que definen su realidad diaria. Los datos más recientes del INEGI revelan que la maternidad es el eje de 39.2 millones de hogares mexicanos, marcadas por un esfuerzo que combina la crianza con un rol económico cada vez más activo. ¿Cuántas mamás hay en México?De acuerdo con las cifras del cuarto trimestre de 2025, México cuenta con una población de 54.9 millones de mujeres de 15 años y más. De este total, el 71.5% son madres, lo que representa un universo de 39.2 millones de personas. La distribución estadística muestra que, mientras que el 55.9% de las mujeres entre 25 y 29 años tienen hijos, este indicador se eleva al 83% en el rango de 35 a 39 años, alcanzando una cobertura casi total del 93.7% en el segmento de 60 años y más.
¿En qué trabajan y cuánto ganan las mamás mexicanas?Los indicadores de ocupación revelan que las madres mantienen una presencia activa y sostenida en la economía, especialmente en sus etapas de mayor madurez productiva:
Te puede interesar: Violencia vicaria y desapariciones afectan a miles de madres en Puebla El tiempo que pasan las mamás en labores de cuidadoUno de los puntos relevantes que muestra el INEGI, es la medición del tiempo dedicado a actividades de soporte en el hogar, las cuales no reciben remuneración pero sostienen la operatividad familiar. En promedio, las madres dedican semanalmente:
Madres autónomasEl análisis de la situación civil muestra que, si bien la mayoría de las madres se encuentran en pareja (65.8% en matrimonio o unión libre), existe un 10.6% que se declaran como madres solteras o autónomas, un grupo que asume de manera individual la proveeduría y la gestión de cuidados. A pesar de los avances en educación y participación laboral, diversas organizaciones señalan que persisten brechas sociales y económicas. El desafío para las mujeres que maternan en México sigue siendo la falta de salarios dignos, la ausencia de una distribución equitativa de los cuidados y la necesidad de mejores oportunidades laborales. Acortar estas brechas es vital para que la maternidad deje de ser un factor de vulnerabilidad económica y se convierta en un ejercicio pleno de derechos con igualdad real. |