21 Junio 2026

Mientras miles de familias celebran el Día del Padre con reuniones, abrazos y regalos, para otros hombres esta fecha está marcada por la ausencia. Son padres que han cambiado los festejos por jornadas de búsqueda, las fotografías familiares por fichas de localización y la tranquilidad del hogar por una lucha constante para encontrar a sus hijos e hijas desaparecidos.

En Puebla, al igual que en otras entidades del país, la crisis de desapariciones ha dado origen a un movimiento de familiares que buscan a sus seres queridos ante la falta de resultados de las autoridades. Aunque las madres buscadoras suelen ser el rostro más visible de esta lucha, también existen padres que han dedicado años de su vida a recorrer ministerios públicos, participar en marchas, acudir a búsquedas en campo y exigir justicia.

Uno de los casos más representativos en la entidad es el de Juan Carlos Paz Mateos, quien desde 2016 busca a su hija Alejandra Paz Landero, desaparecida cuando tenía 15 años de edad en el municipio de Teziutlán. A lo largo de los años, el padre ha denunciado retrasos y omisiones en las investigaciones, mientras mantiene vigente la exigencia de localizar a su hija. Su historia refleja una realidad poco visible: la de hombres que también enfrentan el dolor de la desaparición y convierten la paternidad en una forma de resistencia.

Otro caso que conmocionó a Puebla fue el de Alexis Sánchez Cabanzo, un niño de tres años desaparecido en el municipio de Zoquitlán en 2021. Durante semanas, sus padres encabezaron la búsqueda y recorrieron diversas instancias en busca de respuestas, convirtiéndose en el rostro de una familia que se negaba a perder la esperanza.

Foto: EsImagen archivo

La problemática ocurre en medio de una crisis nacional. De acuerdo con cifras del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, México supera las 132 mil personas desaparecidas y no localizadas, una cifra que continúa en aumento y que afecta a miles de familias en todo el país.

En Puebla, la Comisión de Búsqueda de Personas reportó que durante 2025 se registraron 3 mil 480 reportes de desaparición y al cierre del año permanecían 976 personas desaparecidas, de las cuales 764 eran hombres y 212 mujeres. Detrás de cada caso existe una familia que continúa esperando respuestas.

Aunque no existe un padrón nacional específico de padres buscadores, datos del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas revelan que al menos 48 hombres buscadores cuentan con medidas de protección federal debido a los riesgos que enfrentan por su labor, frente a 201 mujeres buscadoras. Las cifras muestran que, aunque son menos visibles, los hombres también forman parte activa de los colectivos y movimientos de búsqueda en México.

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La participación de los padres en estas labores ha sido fundamental para impulsar cambios legislativos, fortalecer los mecanismos de búsqueda y mantener viva la exigencia de verdad y justicia. Muchos de ellos han dejado empleos, modificado sus proyectos de vida y enfrentado desgaste emocional y económico para continuar la búsqueda de sus hijos e hijas.

Este Día del Padre, mientras algunos celebran rodeados de sus seres queridos, otros sostienen una fotografía, una ficha de búsqueda o una manta con la imagen de quien falta. Son hombres que no esperan regalos ni festejos; esperan respuestas.

Porque para los padres buscadores, la paternidad no termina con la desaparición de un hijo. Por el contrario, se transforma en la fuerza que los impulsa a seguir adelante, con la esperanza intacta de volver a encontrarlos.