Miércoles 08 Julio 2026

Los fraudes bancarios se consolidaron en el primer trimestre de 2026 como el principal motivo de reclamo de los usuarios del sistema financiero en México. De acuerdo con el Buró de Entidades Financieras de la Condusef, entre enero y marzo se registraron 1 millón 515 mil quejas por posibles fraudes, lo que representa un incremento de 31.5% respecto al mismo periodo de 2025.

En total, las instituciones financieras acumularon 2 millones 8 mil reclamos, un alza de 23.1% anual, de los cuales tres de cada cuatro estuvieron relacionados con intentos de fraude. Estas reclamaciones concentraron 5 mil 201 millones de pesos, equivalentes a 67.3% del monto total demandado por los clientes ante las instituciones.

 

El presidente de la Condusef, Óscar Rosado, reconoció que los fraudes se han disparado principalmente a través de mensajes SMS y correos electrónicos, con engaños que aprovechan coyunturas sociales como la celebración del Mundial de Futbol.

Aunque los bancos devolvieron 2 mil 235 millones de pesos en el periodo, un incremento de 24% frente al año pasado, las restituciones siguen siendo limitadas: apenas 28.9% de los 7 mil 729 millones reclamados. En el caso específico de fraudes, las instituciones abonaron 1,265 millones de pesos, un alza de 13.8%, pero que solo cubrió 24.3% de lo reclamado.

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El mecanismo del fraude

Las alertas del sistema financiero se centran en la proliferación de SMS falsos que llegan a los teléfonos móviles de los usuarios. A través de ingeniería social, los mensajes invitan a entrar a un link que roba datos personales y claves de acceso. Ejemplos como: “Recompensas Banorte. Su saldo de 31 mil 250 puntos vence hoy. Canjee aquí su reembolso de 5 mil 625 pesos en efectivo antes del corte de su tarjeta” muestran cómo los delincuentes simulan beneficios para obtener información sensible.

La empresa de ciberseguridad BTR Consulting, explicó que la proliferación de canales de comunicación y la dependencia del teléfono móvil han generado una mayor vulnerabilidad. Los usuarios reciben mensajes simultáneos por correo electrónico, SMS y aplicaciones de mensajería, lo que facilita la confusión y la suplantación de identidad.