Martes 28 Julio 2026

Los residuos del agave, que comúnmente se desechan tras su aprovechamiento, podrían convertirse en materia prima para fabricar fibras textiles y otros productos de valor agregado.

Esa es la propuesta de Azul Cristal Urbano Hernández, estudiante de la Licenciatura en Biotecnología de la BUAP, quien presentó un proyecto para reutilizar estos desechos agroindustriales mediante un proceso biotecnológico.

La iniciativa fue expuesta en el Primer Concurso de Sostenibilidad Textil (FEST-TEX 2026) de la Facultad de Ingeniería y busca reducir el impacto ambiental que generan millones de toneladas de residuos agroindustriales, como bagazos, cáscaras, pulpas, rastrojos, paja y tallos, los cuales al degradarse contaminan el entorno y afectan los ecosistemas.

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La estudiante explicó que su propuesta consiste en desarrollar una plataforma biotecnológica para obtener fibras naturales a partir de residuos del agave, mediante el uso de un fluido eutéctico y biocompatible elaborado con ácido láctico y cloruro de colina. Este solvente permite separar la celulosa de la lignina sin afectar la calidad de la fibra.

Posteriormente, el solvente se recupera mediante una inyección controlada de dióxido de carbono, proceso que provoca la precipitación de la lignina y facilita la obtención de la fibra. Además, la pulpa residual podría aprovecharse para la producción de biocombustible, con lo que se reduciría aún más el desperdicio de materia orgánica.

Azul Cristal Urbano Hernández presentó un proyecto para reutilizar desechos agroindustriales / Cortesía 

Azul Cristal Urbano Hernández señaló que la estructura del agave, el plátano y la caña es similar, por lo que es posible extraer fibras de estos residuos, abundantes en estados como Puebla y Veracruz.

"En el caso del agave se utiliza sólo el corazón y las espigas se desperdician. La intención es obtener la fibra pura, la cual pasa por un proceso de blanqueamiento, posteriormente se pasa a una máquina que hace el textil no pulsado, hasta obtener un producto con diferentes aplicaciones, por ejemplo, en el área automotriz para filtros o insonorizantes; en la industria de la construcción para mallas, o en el área de la salud para cubrebocas, entre otras aplicaciones", concluyó.