Jueves 30 Julio 2026

Veintiún municipios de las sierras Norte y Nororiental de Puebla avanzan en la elaboración de Programas Municipales de Resiliencia (PMR), instrumentos con los que buscarán fortalecer la prevención, preparación y respuesta ante desastres naturales y riesgos socioambientales.

Como parte de ese proceso, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México y la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial (SMADSOT) realizaron el tercer taller del proyecto Puebla Resiliente ante Desastres, en el que autoridades municipales trabajaron en la identificación de amenazas y capacidades de atención en sus territorios.

Autoridades estatales, representantes municipales y organizaciones civiles participaron en el tercer taller para la construcción de Programas Municipales de Resiliencia en Puebla.

Durante la jornada, personal de la SMADSOT encabezó un ejercicio de mapeo de peligros utilizando información geoespacial del Sistema de Información Territorial para el Desarrollo Resiliente (SISTDER), con datos correspondientes a Huauchinango, Pahuatlán, Jopala, Tlacuilotepec, Chignahuapan, Ahuazotepec, Zacatlán, Honey, Chiconcuautla, Tlaola, Francisco Z. Mena, Venustiano Carranza, Tlaxco, Xicotepec, Zihuateutla, Zacapoaxtla, Teziutlán, Jonotla, Teteles de Ávila Castillo, Tlatlauquitepec y Cuetzalan del Progreso.

La Secretaría de las Mujeres participó con una sesión para incorporar la perspectiva de género en la gestión integral del riesgo, mientras que el PNUD desarrolló una dinámica para identificar las capacidades institucionales de los municipios frente a posibles escenarios de emergencia.

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En las actividades también participaron integrantes del Colectivo Ixtlahuaca, de Chignahuapan; la organización Tochan Nuestra Casa, de Cuetzalan, y personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).

De acuerdo con los organizadores, los Programas Municipales de Resiliencia buscan convertirse en instrumentos de planeación para fortalecer la gestión del riesgo mediante el análisis territorial, la coordinación entre instituciones y el reconocimiento de las capacidades locales para anticipar, prevenir y responder ante desastres.