Personas transplantadas del riñón se manifestaron frente al hospital IMSS San José para exigir el abasto de Tacrolimus, un medicamento que sirve para evitar el rechazo de un órgano transplantado. Al grito de "¡Queremos vivir, no sobrevivir!" y "La salud es un derecho, no es un privilegio", comunicaron que llevan aproximadamente cuatro meses sin recibir el fármaco. Fue alrededor de las 9:30 horas del jueves 6 de agosto cuando distintos pacientes del IMSS con problemas renales comenzaron a reunirse frente al área de urgencias. Ahí escribieron en cartulinas algunas de sus consignas, por ejemplo: "Nuestros órganos no son un juego", "IMSS, tu obligación es tener medicamentos en tiempo y forma" o "Estoy rechazando, necesito mis medicamentos". Por su parte, Beatriz Adriana Rodríguez Bernal, presidenta de la Asociación de Enfermos Renales y Trasplantados Puebla, informó a representantes de la prensa el motivo de la movilización. Detalló que, en otras ocasiones, ya ha existido desabasto de medicinas, pero de forma intermitente, no de manera prolongada.
“Tenemos registrado por las propias recetas de los pacientes que tienen cuatro meses que no les surten medicamentos; este es un medicamento de alto costo, sin embargo, estamos a la espera de la atención”, expresó. Acerca de los argumentos que les han dado directivos del IMSS para justificar el desabasto, indicó que solamente les han explicado que oficinas centrales no les han enviado nada a pesar de que ya hicieron la solicitud correspondiente. Agregó que el hospital de San José atiende alrededor de 900 pacientes renales provenientes de Puebla, Tlaxcala y Oaxaca. Te puede interesar: Falta de medicamentos y personal afecta salud en México Por otro lado, mencionó que el Tacrolimus cuesta en una farmacia privada entre 1,800 y 2,500 pesos, pero precisó que hay personas transplantadas que requieren hasta cuatro cajas al mes. “Al final, es insostenible económicamente poder adquirirlos, sin embargo, es necesario para poder sobrellevar nuestro riñón”, declaró. La ciudadana también mencionó que ha habido retrasos en citas de laboratorios, consultas y cirugías, por lo que informó que el contingente llevaría su protesta a la delegación del IMSS. Subrayó que no contar con Tacrolimus sería sumamente dañino para la salud de las y los pacientes renales, porque podrían perder su órgano transplantado. |