Organizaciones y colectivos pidieron a la Fiscalía de Puebla investigar con perspectiva de género el asesinato de Dominga, mujer de 83 años, y no reducir el caso a un presunto robo. La exigencia surge luego de que Dominga, quien vendía cemitas en San Salvador Chachapa, Amozoc, fuera asesinada el pasado 4 de agosto cuando regresaba de trabajar, el mismo día en que cumplía 83 años. Hasta ahora, la Fiscalía General del Estado de Puebla no ha confirmado que el caso sea investigado o clasificado como feminicidio, ni ha precisado públicamente bajo qué criterios se desarrolla la indagatoria. Ante ello, organizaciones y colectivos han planteado que el crimen debe analizarse con perspectiva de género, tomando en cuenta además la condición de Dominga como mujer adulta mayor. Dominga salió a trabajar el 4 de agosto, día en que cumplía 83 años. Al regresar a su casa, un hombre presuntamente la siguió y la interceptó. De acuerdo con los primeros reportes, fue golpeada con una piedra y el agresor le habría robado 90 pesos, dinero que había obtenido durante su jornada. Cámaras de videovigilancia habrían captado al hombre siguiéndola antes del ataque, aunque la agresión ocurrió fuera del ángulo de grabación. Dominga fue localizada gravemente herida y posteriormente murió por un traumatismo craneoencefálico. La mujer fue despedida el 7 de agosto por familiares, vecinos y personas que la conocían como comerciante. Su familia exige justicia y la detención del responsable. Te puede interesar: Asesinan en Amozoc a adulta mayor que vivía de la venta de cemitas Aunque el robo figura entre las principales hipótesis difundidas, colectivos consideran necesario que la autoridad determine si existieron razones de género detrás del asesinato. La investigación de una muerte violenta de una mujer debe considerar las circunstancias particulares del crimen antes de descartar un posible feminicidio. El caso también evidencia las violencias que enfrentan las mujeres adultas mayores. El INAPAM reconoce entre ellas las agresiones físicas, psicológicas, económicas y patrimoniales, además del abandono y la negligencia.
Por ahora, la Fiscalía analiza las evidencias y las imágenes de videovigilancia para identificar al responsable. El principal pendiente será determinar quién asesinó a Dominga, cuál fue el móvil y si existen elementos que permitan acreditar razones de género. Familiares y habitantes de Amozoc mantienen el reclamo de justicia y han advertido que, si el responsable no es detenido, podrían tomar justicia por cuenta propia. |