Detectar que una niña, niño o adolescente podría estar viviendo una situación de violencia no siempre es sencillo. Algunas señales pueden ser visibles, como lesiones o cambios físicos, mientras que otras aparecen en su conducta, estado emocional, desempeño escolar o manera de relacionarse con otras personas. Ante una sospecha, la recomendación de las autoridades de protección de la niñez es no ignorar la situación y solicitar ayuda. No es necesario tener certeza absoluta de que ocurrió una agresión para pedir orientación o protección cuando existe un posible riesgo. El Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) señala que la violencia puede ocurrir en distintos espacios, incluidos el hogar, la escuela, la comunidad y el entorno digital. La ruta de protección contempla desde la detección de un posible caso hasta la atención médica, psicológica, policial y las acciones necesarias para la restitución de derechos.
¿Cuáles pueden ser las señales de violencia?Las manifestaciones dependen de la edad y las circunstancias de cada niña, niño o adolescente. Una sola conducta no demuestra por sí misma que exista violencia, pero varios cambios simultáneos o una modificación repentina en su comportamiento pueden ser motivo para prestar atención. Entre las posibles señales emocionales o de conducta se encuentran:
El SIPINNA advierte que las manifestaciones pueden ser diferentes en cada persona. Particularmente ante posibles casos de violencia sexual, pueden aparecer problemas emocionales, aislamiento, pesadillas, pérdida del control de esfínteres, cambios alimentarios o conductas sexualizadas que no corresponden con su etapa de desarrollo. ¿Qué señales físicas pueden aparecer?En casos de violencia física pueden existir lesiones, moretones, quemaduras u otras marcas cuya explicación no corresponda con lo observado. Ante posibles casos de violencia sexual pueden presentarse dolor o molestias en genitales o ano, lesiones en esas zonas, sangrado, molestias al orinar, infecciones urinarias recurrentes, infecciones de transmisión sexual o embarazo. Sin embargo, la ausencia de lesiones físicas no significa que no haya ocurrido una agresión.
¿Qué hacer si cuenta que está siendo violentado?El primer paso es escuchar. Si una niña, niño o adolescente decide contar lo que está viviendo, es importante mantener la calma, escuchar sin juzgar y hacerle saber que puede hablar y que no tiene la culpa de lo ocurrido. Expresiones como “te creo”, “no es tu culpa”, “hiciste bien en contármelo” y “voy a buscar ayuda para protegerte” pueden contribuir a generar seguridad. Por el contrario, debe evitarse interrogar repetidamente, presionar para obtener detalles, cuestionar automáticamente el relato o acusar a la persona menor de edad de estar mintiendo. El DIF Nacional recomienda escuchar con atención, no juzgar y evitar convertir a la niña, niño o adolescente en quien tenga que demostrar lo sucedido. Tampoco recomienda enfrentar directamente a la persona señalada como agresora, debido a que esto puede incrementar el riesgo para la víctima o para quien intenta ayudarla. Si existe peligro inmediato, llama al 911Cuando la vida, salud o integridad de una niña, niño o adolescente se encuentre en peligro, debe solicitarse ayuda mediante el 911. De acuerdo con SIPINNA, el servicio recibe el reporte, registra la información y puede canalizar la emergencia hacia las autoridades correspondientes, incluidos servicios médicos, policiales, psicológicos o de protección. Al realizar el reporte conviene proporcionar, cuando se conozcan, los siguientes datos:
La información debe limitarse a lo que se sabe, escuchó o presenció. No es necesario elaborar una explicación sobre lo ocurrido ni investigar por cuenta propia. ¿Dónde pedir ayuda en Puebla?La Procuraduría de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Sistema Estatal DIF Puebla es una de las instancias encargadas de intervenir en asuntos relacionados con la protección de este sector. De acuerdo con el directorio oficial citado, se encuentra en el kilómetro 4.5 de la carretera federal Puebla-Atlixco número 4405, colonia Emiliano Zapata, San Andrés Cholula. El horario señalado es de 9:00 a 18:00 horas y el teléfono de atención es 222 295 1712. También puede solicitarse orientación al SIPINNA Puebla, cuyo portal oficial señala el número 222 229 5225, con atención de lunes a viernes de 9:00 a 18:00 horas. Cuando se trate de una emergencia que esté ocurriendo en ese momento, el 911 debe ser la primera vía para solicitar ayuda. ¿Qué hacer ante posible violencia sexual?Ante un posible caso de violencia sexual, la atención debe realizarse con especial cuidado. Además de solicitar protección y realizar la denuncia correspondiente, es importante buscar atención médica. SIPINNA señala que ante una violación la atención médica debe ser inmediata y las instituciones hospitalarias deben proporcionar atención de emergencia. La persona adulta que acompañe a la víctima debe evitar interrogarla para obtener detalles o intentar realizar una investigación por cuenta propia. La prioridad es garantizar su seguridad, recibir atención médica y permitir que especialistas y autoridades realicen las diligencias correspondientes. ¿Qué hacer con mensajes, fotografías u otras evidencias?Si existen mensajes, fotografías, videos, publicaciones, audios o conversaciones relacionados con la posible violencia, es importante conservarlos y evitar modificarlos o eliminarlos. Esto cobra especial relevancia cuando la agresión ocurre mediante redes sociales, aplicaciones de mensajería o videojuegos. SIPINNA recomienda conservar las evidencias, bloquear a la persona agresora, revisar la privacidad de las cuentas y reportar el contenido o perfil correspondiente. El material no debe difundirse en redes sociales, grupos de mensajería o medios de comunicación, particularmente cuando pueda revelar la identidad de una niña, niño o adolescente.
¿Qué NO hacer ante una sospecha de violencia?Las autoridades recomiendan evitar:
El objetivo debe ser proteger y evitar una mayor exposición de la víctima. Una sospecha también es motivo para pedir orientaciónNo todas las situaciones de violencia dejan huellas visibles. Cambios importantes en el comportamiento, una revelación hecha por la propia niña, niño o adolescente o presenciar directamente una agresión son situaciones que no deben minimizarse. Te puede interesar: Jauría de perros ataca a niño dentro del mercado de Amozoc La ruta de actuación comienza con la detección del posible caso y contempla la recepción del reporte, atención inmediata cuando existe una emergencia y la intervención de las autoridades de protección. La recomendación central es no esperar a que la situación empeore cuando existe un posible riesgo. En Puebla, las vías incluidas en la información consultada son:
La protección de niñas, niños y adolescentes no corresponde únicamente a sus familiares. Cualquier persona que conozca o presencie una posible situación de violencia puede solicitar ayuda y activar una ruta de protección. |