Sábado 22 Agosto 2026

Una marcada reducción en los niveles de lluvia, el incremento de ondas de calor y un escenario crítico de sequía amenazan a Puebla para los próximos meses. Así lo alertó Boris Isauro Hernández Comi, docente de la Facultad de Ingeniería Ambiental y Desarrollo Sustentable de la UPAEP, quien advirtió que el fortalecimiento del fenómeno de El Niño generará afectaciones directas en la disponibilidad de agua, la producción agrícola y la salud pública de la entidad.

De acuerdo con el Centro de Predicción Climática de Estados Unidos, existe una probabilidad superior al 90 por ciento de que este evento climático alcance una categoría "muy fuerte" entre el otoño y el invierno de 2026-2027.

El fortalecimiento del fenómeno de El Niño eleva el riesgo de sequía extrema, altas temperaturas y un marcado déficit de lluvias en gran parte del territorio nacional.

El especialista enfatizó que, aunque las precipitaciones no cesarán por completo, los acumulados se mantendrán sensiblemente por debajo de la media histórica, comprometiendo los volúmenes necesarios para el consumo humano, industrial y del campo.

El impacto de este déficit hídrico no será uniforme, siendo la Mixteca poblana una de las regiones más expuestas debido a su condición climatológica de aridez, donde el promedio anual apenas roza los 500 milímetros. Asimismo, el sector agrícola de la franja central —principalmente en el valle de Libres-Oriental, la zona Angelópolis y la región de Atlixco-Matamoros— enfrentará un escenario complejo para mantener los ciclos de riego y cultivo.

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Incluso en demarcaciones con alta pluviosidad, como la Sierra Norte, la disminución en los acumulados habituales —que oscilan entre los 2 mil y 3 mil milímetros al año— provocará un impacto directo en las actividades productivas y el abastecimiento local.

Ante la posibilidad de que las condiciones adversas se prolonguen durante varios meses, el académico de la UPAEP hizo un llamado para adoptar cambios inmediatos en los hábitos de consumo doméstico, como optimizar el uso de agua en la higiene personal y tareas del hogar.

En el sector industrial, urgió a reducir la extracción y activar o diseñar planes internos para mitigar un eventual desabasto. Por su parte, señaló que a las autoridades les corresponde actualizar y mantener vigentes los protocolos gubernamentales de atención para sequías y emergencias por altas temperaturas.