A una semana del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, que se conmemora el 30 de agosto, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) llamó a las iglesias del país a abrir sus puertas y acompañar a las familias que buscan a personas desaparecidas, además de generar espacios para escuchar y empatizar con su dolor. El llamado fue realizado a través del Diálogo Nacional por la Paz, iniciativa impulsada por los Jesuitas y la CEM, que planteó colocar a las víctimas de la violencia en el centro de la construcción de la paz.
Te puede interesar: De 998 desaparecidos reportados en Puebla durante 2026, 159 siguen sin localizar Como parte de esta convocatoria, la Iglesia católica pidió que las familias buscadoras sean recibidas durante las celebraciones religiosas para que encuentren espacios de escucha y acompañamiento en sus exigencias de verdad, justicia y reparación. También planteó permitir que las oraciones e invocaciones utilicen la categoría de “desaparecidos”, con el propósito de reconocer el dolor que enfrentan las familias. ![]() Entre las acciones propuestas está la instalación de buzones de paz en las iglesias, donde puedan recibirse mensajes de esperanza y cercanía para las familias que continúan con la búsqueda de sus seres queridos. Además, se solicitó a las comunidades religiosas acompañar las actividades que los colectivos de familias buscadoras realizarán el próximo 30 de agosto. El Diálogo Nacional por la Paz señaló que las iglesias pueden convertirse en espacios de acogida para quienes atraviesan procesos de búsqueda y llamó a acompañar sus causas de manera solidaria, a fin de evitar la indiferencia ante la realidad que enfrentan estas familias.
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