Néstor Javier Ruiz Martínez acusó que fue dado de baja de forma arbitraria por el Tecnológico de Monterrey, campus Puebla, luego de que reportó un conflicto con una compañera a quien señaló de acoso, bullying y discriminación. En encuentro con medios de comunicación, el joven detalló que, durante el semestre de febrero a junio de 2026, la relación de amistad que tenía con una estudiante comenzó a deteriorarse, al grado de que tuvo que presentar un reporte interno preventivo contra ella. Te puede interesar: Siete de cada diez estudiantes en México enfrentan el acoso escolar diariamente Aseguró que, aunque al principio representantes de la institución privada le prometieron apoyarlo por ser un alumno becado y contar con varias evidencias a su favor, al final fue objeto de un procedimiento sancionador que, en su consideración, estuvo plagado de irregularidades.
Néstor explicó que personal de la institución le realizó una evaluación psicológica en la que, según su versión, no fue diagnosticado como una persona violenta o problemática. Añadió que, aun así, el Tecnológico de Monterrey, campus Puebla, comenzó a catalogarlo como una amenaza para el plantel hasta que decidió expulsarlo de manera definitiva. No quiso revelar el nombre de la compañera con la que tuvo el conflicto, bajo el argumento de que no quiere incitar ningún tipo de odio contra ella. Sin embargo, adelantó que promoverá una denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE) para buscar su restitución como estudiante. Igualmente, comunicó que busca que le restituyan su beca y lo reincorporen a las actividades académicas y artísticas de las que formaba parte, entre ellas, el Teatro Musical de la institución. Acerca de la razón por la que apenas da a conocer su situación, respondió que el Tecnológico de Monterrey hace firmar acuerdos de confidencialidad a sus alumnas y alumnos para evitar que hagan públicos los problemas internos. Sostuvo que, ahora que la universidad privada lo dio de baja el pasado 9 de octubre, decidió iniciar un proceso legal externo, así como buscar un amparo o apoyo de la Comisión de Derechos Humanos (CDH Puebla). Aseguró que la situación ha afectado su bienestar emocional y pidió investigar si existe un patrón similar al de su caso en el Tecnológico de Monterrey. Néstor mencionó que en la universidad privada hay otros casos y denuncias internas de acoso, pero señaló que, según su versión, la mayoría son solapados por los directivos debido a las influencias de las personas involucradas. Acusó que regularmente solo se remueve o perjudica a quienes tienen una beca de la institución, situación que consideró un posible acto de discriminación.
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