Cómo Veracruz logró el aborto legal y Puebla no

El Congreso de Puebla faltó a su promesa con grupos feministas de avalar la iniciativa para despenalizar el aborto antes del 15 de julio del 2021.

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Puebla y Veracruz comparten varias condiciones políticas: un gobernador de Morena, mayoría de Morena en Congreso, una sociedad conservadora… pero sólo un estado logró convertirse en la cuarta entidad en despenalizar el aborto. ¿Cómo lo consiguió? 

El 20 de julio sucedió algo histórico: Veracruz avaló la interrupción del embarazo hasta las 12 semanas de gestación. Dicha iniciativa fue respaldada por todos los diputados de Morena, con 25 votos a favor. La bancada del PAN votó en contra, mientras que cinco diputados faltaron a la votación. 

Semanas antes, el Congreso de Puebla faltó a su promesa con grupos feministas de avalar la iniciativa para despenalizar el aborto antes del 15 de julio del 2021. Sería el último intento para que avanzara la iniciativa, antes que esta Legislatura terminara su gestión. 

De lo contrario, activistas y feministas deberían esperar a que entrara la siguiente legislatura (el 15 de septiembre), y comenzar de nuevo el cabildeo para presentar la propuesta en comisiones, luego pasarla al pleno y conseguir los votos necesarios para que el aborto legal sea una realidad en Puebla. 

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¿Cómo es que el Congreso de Veracruz lo logró antes que Puebla? 

La responsable de esta política progresista fue Mónica Robles Barajas, una política experimentada con Maestría en la Universidad de Columbia en Nueva York. Abiertamente defensora de los derechos de mujeres. 

Mónica Robles considera que el debate del aborto no es una cuestión moral, sino un problema de salud pública. En la discusión del pleno, la diputada argumentó que los abortos clandestinos continúan a pesar de la prohibición: 

Penalizarlo no evita que se practique; además, lo que sí hace es que se practique en condiciones insalubres y de clandestinidad, donde las mujeres y jóvenes ponen en riesgo su vida. Eso es lo que sí sucede con la legislación que tenemos actualmente”, resaltó aquel día en el pleno. 

El proyecto para despenalizar el aborto es una lucha que lleva 14 años en Veracruz. Primero con la resolución de la Suprema Corte de Justicia (SCJN) en 2008, en el que solicitó a los gobiernos estatales la garantía de un aborto seguro. Dicha petición surgió a partir de la aprobación en el entonces Distrito Federal, en el que magistrados consideraron que esta política salvaguarda los derechos de las mujeres. 

Sin embargo, los gobernadores y Congresos debían atender esta resolución de la Suprema Corte, lo cual no sucedió. 

Fue hasta 2017, cuando un grupo de legisladores de distintos partidos se unieron para redactar una iniciativa que fuera adecuada a las exigencias de la Suprema Corte; por lo que el bloque del PRD, PRI, PAN y Juntos Por Veracruz presentaron la primera iniciativa para despenalizar el aborto; sin embargo, ese año no llegó al pleno.   

Tuvieron que pasar cuatro años más, además de presiones y manifestaciones de grupos feministas para que la actual diputada Mónica Robles impulsara la iniciativa en este 2021. 

En entrevista para El Popular, periodismo con causa, Robles Barajas señaló que esta iniciativa se trabajó con organizaciones clave como el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), el Observatorio Nacional sobre el Feminicidio y la Red de Mujeres Feministas en Veracruz. 

“Con el equipo de trabajo que me respalda y el apoyo de organizaciones civiles, nos dimos a la tarea de revisar esta propuesta y hacer adecuaciones”, dijo sobre la redacción de la iniciativa. “Conjuntamente trabajamos esta nueva propuesta, ya que sufrió modificaciones muy importantes, además de que se tomó en cuenta lo que sucedió en Oaxaca e Hidalgo”. 

La diputada consideró que se reunieron condiciones favorables para impulsar esta iniciativa. Una fue el comienzo de la ola verde en Oaxaca e Hidalgo. La segunda: el respaldo del coordinador de Morena en el Congreso de Veracruz, Juan Javier Gómez Cazarín. Además de un trabajo de cabildeo al interior del partido para concientizar sobre esta iniciativa. 

Mónica Robles es pieza clave dentro del Congreso de Veracruz, ya que preside la Comisión de Justicia y Puntos Constitucionales. Al tratarse de una reforma al Código Penal, la diputada contaba con facultades para presentar una iniciativa. 

Dicha comisión la conforman tres diputadas: Mónica Robles como presidenta, luego Rosalinda Galindo de Morena y Erika Ayala Ríos del PRI. La iniciativa se presentó en primer lugar para reformar los artículos 149, 150, 151, 153 y 154 del Código Penal, cuyos artículos detallan las penalizaciones para la práctica del aborto. 

La iniciativa pudo pasar al pleno con dos votos, la de Mónica Robles y la de Rosalinda Galindo, la diputada priista Erika Ayala votó en contra. 

Una vez que la iniciativa pasó al Pleno del Congreso de Veracruz, el siguiente proceso consistió en un trabajo de concientizar sobre la reforma entre los diputados de Morena, ya que algunos legisladores mantenían sus dudas al respecto. 

“Había compañeros que sentían la duda”, admite la diputada. “Se generó mucha presión por parte de grupos como la iglesia católica, la iglesia Evangelista, grupos provida, el Frente por la Familia. Muchos ejercieron presión con calificativos muy fuertes”. 

Robles compartió que esta presión generó muchas dudas entre la bancada de Morena, “pero hicimos un trabajo para abordarlo desde un punto de vista jurídico social, de salud pública. Todo esto para que se tome la mejor decisión”. 

Al final se consiguieron 25 votos a favor, 13 en contra de los diputados del PAN y una abstención de un diputado priista. Veracruz consiguió la despenalización del aborto. 

 

¿Qué ocurrió en Puebla? 

Al igual que ocurre en Veracruz, existían condiciones similares para que se legislara a favor del aborto. Un congreso dominado por Morena, un gobernador de Morena, grupos feministas que impulsaban esta iniciativa ¿Qué pasó en Puebla? 

La respuesta: falta de voluntad política. En concreto con el grupo parlamentario de Morena y en específico a quien coordina a los diputados del partido, Gabriel Biestro Medinilla.  

El 24 de noviembre, grupos feministas como Coatlicue Siempre Viva y Coordinación Feminista tomaron el Congreso de Puebla, para presionar a los diputados a que concluyeran sus demandas para una Interrupción Legal del Embarazo (ILE).  

Esto luego de una serie de reformas progresistas como el matrimonio igualitario y la Ley Agnes para la Identidad de Género. Los grupos feministas pretendían impulsar la interrupción del embarazo como parte de estas reformas.  

Por más de un mes presionaron al presidente del Congreso, Gabriel Biestro, y a diputados clave como Nora Merino para retomar el tema, con las promesas de que presentarían ante el pleno la propuesta de la diputada Estefanía Rodríguez (Morena) y Rocío García Olmedo (PRI) antes del 15 de julio. 

Sin embargo, dichas promesas sólo fueron palabras vacías. En una entrevista para Lado B, la diputada Estefanía Rodríguez manifestó que la principal intensión de Gabriel Biestro era desgastar a las jóvenes y que abandonaran el tema. 

Por su parte, la diputada priista García Olmedo evidenció que, desde el 2018, la LX Legislatura nunca tuvo la intensión de avalar la despenalización del aborto. Desde que presentó la iniciativa aquel año, su propuesta fue enviada para ser analizada en más de tres comisiones. 

“Yo presenté las iniciativas y las turnaron a varias comisiones. Desde ahí te das cuenta de la falta de voluntad política, porque cuando tú no quieres que se discuta algo, la mandan a más de tres comisiones,” explicó para El Popular.  

Después de esto, a la diputada se le solicitó que realizara un número no específico de foros, además de solicitar la opinión de algunas comisiones. A pesar de cumplir con las indicaciones, las iniciativas fueron ignoradas. 

Con el pasar de los meses, García Olmedo continuó promoviendo dicha iniciativa para mantenerla vigente; sin embargo, no logró obtener el interés de sus compañeros en el Congreso. 

Fue hasta el año 2020, cuando un grupo de feministas tomó las instalaciones del Congreso del Estado para exigir que se llevara al pleno la iniciativa de la interrupción del embarazo, en ese momento se lograron suscribir algunos acuerdos. Entre ellos, llevar al pleno la iniciativa. 

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Sin embargo, jamás llamaron a las comisiones para fortalecer los acuerdos; solo la Junta de Gobierno estuvo implicada, y fueron sus miembros quienes organizaron el Parlamento Abierto, en donde se expuso el tema de la despenalización del aborto con grupos provida, feministas y especialistas en el tema. 

En el mismo parlamento surgió una nueva modificación a la ILE; propuestas para que se modifique también la ley de Educación Sexual. Por lo que la legisladora priista una vez más elabora la iniciativa con las nuevas modificaciones. 

Después del parlamento, la diputada García Olmedo se reunió con su compañera Estefanía Rodríguez para organizar diversas mesas de trabajo con los diferentes grupos feministas, con el fin de enriquecer la iniciativa y presentarla ante el pleno. Algo que no ocurrió. 

“Ahí se quedó la historia, por eso yo creo que no hubo voluntad política. Si no lo que hubo fue, ir alargando y alargando, un tema que no quisieron abordar,” puntualizó. 

Actualmente la 60 legislatura llegó a su final, y sus miembros han señalado en diversas ocasiones que no se llevará a cabo ninguna sesión extraordinaria. Por lo que será la siguiente legislatura quien tome la decisión de llevar al pleno a la ILE y en su caso aprobarla. 

La ola verde avanza a pesar de opiniones en contra 

De acuerdo con una encuesta de El Financiero realizada en 2019, alrededor de 30 estados -entre ellos Puebla y Veracruz- desaprueban la interrupción legal del embarazo. Sólo Ciudad de México y Baja California apoyan el aborto como un derecho para la mujer. 

En el caso de Veracruz, sólo el 32 por ciento de la población respalda el aborto, en contra del 63 por ciento de la población; mientras que en Puebla, el rechazo es mayor con un 68 por ciento de los encuestados. Cuando se le preguntó a la diputada Mónica Robles si se debía legislar con base a la opinión de la mayoría, respondió: 

“Los derechos humanos no se deben someter a consulta […]. Si se someten a consulta, muchas cosas no hubieran avanzado. No es la opinión de la mayoría la que debe regir”

Al final, considera que poco a poco la sociedad de Veracruz comenzará a aceptar esta política cuando se quite todo el estigma alrededor del aborto, como en Ciudad de México que ahora es uno de los estados que más respalda la interrupción del embarazo. 

En este sentido, Robles exhortó a la bancada de Morena en Puebla a retomar esta iniciativa como una obligación de partido de izquierda. 

“Morena tiene una obligación como partido de izquierda y progresista, de abrazar las causas de justicia social. Despenalizar el aborto hasta las 12 semanas es un tema de justicia social”. 

Mónica Robles consideró que despenalizar el aborto sería un paso histórico en Puebla, ya que acerca la justicia y garantiza el derecho de las poblanas. Espera que sea esta legislatura o la siguiente quienes promuevan el aborto: “No podemos defraudar a la ciudadanía”.

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