08 Marzo 2026

Este 8 de marzo, miles de mujeres se movilizaron en diversas ciudades de Brasil para conmemorar el Día Internacional de la Mujer y exigir el fin de la violencia de género, mayores políticas de protección y la defensa de los derechos de las mujeres.

Las movilizaciones se registraron en las cinco regiones del país y estuvieron acompañadas de demandas, como el fortalecimiento de los programas gubernamentales contra la violencia, la defensa de la democracia y la implementación de políticas públicas de cuidado y vigilancia.

Días antes de las movilizaciones de este domingo, numerosas organizaciones feministas entregaron una carta a la ministra de la Mujer, Márcia Lopes, en la que solicitaron mayores recursos para el combate de la violencia y garantizar los derechos reproductivos.

Dicho documento, firmado por más de 300 organizaciones, también solicitaba a los gobiernos estatales y municipales aplicar la Política Nacional de Cuidados, la cual reconoce el cuidado como un derecho y promueve la inversión pública en servicios y profesionalización de estas tareas, asumidas tradicionalmente por mujeres.

De acuerdo con datos del Foro Brasileño de Seguridad Pública, en 2025 se registraron 1,565 feminicidios en el país. La mayoría de estos ocurrieron en ciudades con menos de 100 mil habitantes, en donde solo el 5% cuenta con una comisaria especializada en atención a la mujer y apenas el 3% dispone de refugios para víctimas de la violencia.

Entre las víctimas, el 30 % tenía entre 18 y 29 años, el 50 % entre 30 y 49 y el 15 % más de 50 años. Los estados con mayor número de casos fueron São Paulo, Minas Gerais y Río de Janeiro.

Las movilizaciones se realizaron en varias ciudades, entre ellas Florianópolis, Porto Alegre, Río de Janeiro, Salvador, Brasilia, Manaus y Belém. Durante las marchas, las participantes portaron pancartas con nombres de víctimas de feminicidio y consignas contra la violencia.

En algunos actos, las manifestantes recordaron que muchas mujeres viven con miedo dentro de sus propios hogares y exigieron que el Estado refuerce las políticas de protección y prevención de la violencia. Entre los mensajes más repetidos durante las protestas destacó la consigna: “Las flores no son suficientes, las mujeres quieren vivir”.