En el marco del Día Internacional de la Mujer, un hombre que se integró a la marcha feminista del 8 de marzo en Tlaxcala fue confrontado públicamente por una mujer que lo señaló como deudor alimentario, lo que provocó su expulsión del contingente. El individuo participaba en la movilización con el torso descubierto y consignas pintadas en el cuerpo. En la espalda llevaba la frase “Me callo para que ellas hablen” y en el pecho “No machismo”. Durante el recorrido marchaba acompañado por su novia, quien lo llevaba atado de las manos con una cuerda, en una escena que inicialmente llamó la atención y generó comentarios entre asistentes. Sin embargo, al llegar a la explanada del Palacio de Gobierno, una mujer lo increpó frente a las manifestantes y aseguró que el hombre ha evadido el pago de la pensión alimenticia de su hijo de nueve años. “Tiene un hijo conmigo. ¿Sabes cuántos años tiene?, nueve. ¿Sabes cuántos años llevo peleando en juzgado?”, reclamó la mujer, quien afirmó haber sostenido una batalla legal durante años para que cumpla con la obligación. Tras la denuncia pública de violencia económica y vicaria, varias asistentes reaccionaron con consignas y exigieron que el hombre se retirara del lugar. Entre gritos de “fuera, fuera”, el sujeto abandonó la movilización mientras intentaba justificarse ante las manifestantes. Necesario replantear participación de “aliados” en MarchaAnte lo ocurrido, Sol Cortés, socióloga y feminista integrante de la Colectiva Feminista de Izquierda “19 de marzo”, señaló que el episodio evidencia la necesidad de replantear la participación de hombres en las marchas feministas. Te puede interesar: Colectiva feminista condena represión durante movilización del 8M en Puebla La activista afirmó que el feminismo es un movimiento conformado por mujeres, por lo que los hombres no pueden asumirse como feministas, sino únicamente acompañar la lucha.
Cortés consideró que algunos hombres buscan colocar su presencia en el centro de la atención dentro de una lucha que ha sido construida históricamente por mujeres. Asimismo, planteó que debe abrirse una reflexión sobre su presencia en estas movilizaciones, al advertir que el sistema patriarcal tiene como sujeto opresor a los hombres, por lo que es necesario que cuestionen y transformen sus prácticas. Finalmente, invitó a los hombres a revisar de manera constante sus conductas y las formas en que ejercen su masculinidad para evitar reproducir actitudes violentas o machistas en la vida cotidiana.
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