Lunes 09 Marzo 2026

Integrantes de la Red de Trabajadoras Feministas de la Educación Puebla (RETRAFEE) exigieron que autoridades educativas y sindicales sancionen de manera efectiva los casos de acoso y hostigamiento sexual en escuelas de la entidad y evitar el encubrimiento de agresores.

A través de un comunicado, las docentes señalaron que trasladar a un presunto agresor a otro plantel no resuelve el problema. Señalaron que estos casos afectan a estudiantes, docentes, personal administrativo y de asistencia a la educación, y advirtieron que no se trata de hechos aislados.

Por ello, pidieron que el sindicato y la Secretaría de Educación Pública (SEP) asuman su responsabilidad para atender las denuncias y garantizar condiciones seguras dentro de los planteles.

“Exigimos que el sindicato y la Secretaría asuman su responsabilidad ética, política y legal: no más encubrimiento, no más silencios institucionales, no más simulación. Reasignar a un agresor a otro plantel no es justicia, es trasladar el riesgo y perpetuar la violencia”, se lee en el posicionamiento.

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Piden protocolos con perspectiva de género

La RETRAFEE sostuvo que las instituciones educativas deben contar con protocolos claros, con perspectiva de género y centrados en las víctimas, en lugar de privilegiar la protección de quienes son señalados por ejercer violencia.

Lamentaron que el sistema educativo ha sido históricamente un espacio donde se han reproducido roles y estereotipos de género, tanto en prácticas escolares como en contenidos educativos al perpetuar el protagonismo masculino en áreas como la historia, la ciencia, la literatura y la pedagogía, lo que invisibiliza las aportaciones de las mujeres.

Asimismo, señalaron que el control y la sexualización de los cuerpos feminizados se refleja en prácticas escolares como códigos de vestimenta diferenciados, que —indicaron— suelen aplicarse con mayor rigor hacia las mujeres.

Las integrantes de la red afirmaron que las escuelas deben garantizar espacios seguros y libres de violencia y discriminación, y sostuvieron que la transformación educativa requiere cambios institucionales con perspectiva feminista.

“No habrá transformación educativa posible mientras las instituciones protejan a los agresores y silencien a quienes denuncian. La educación para la libertad exige justicia, igualdad y una profunda transformación institucional con perspectiva feminista. Sin feminismo en las aulas no hay educación”, sentenciaron.