Las Casas Carmen Serdán han albergado a más de 800 personas víctimas de violencia, entre ellas mujeres que escaparon de redes de trata de personas y llegaron durante la madrugada en busca de protección. Su directora estatal, Carmen González Serdán, afirmó que varios de estos casos pudieron haber terminado en feminicidio de no contar con un refugio seguro. Aunque reconoció que no existe una cifra exacta de feminicidios evitados, la funcionaria sostuvo que las casas han contribuido a salvar vidas mediante protocolos de resguardo, atención psicológica y acompañamiento jurídico. En total, reportó más de 210 mil mujeres atendidas y alrededor de 60 mil consultas jurídicas y psicológicas. En un recorrido realizado por El Popular a la Casa Carmen Serdán de la Guadalupana, el personal del lugar compartió que al ingresar a una Casa Carmen Serdán, la víctima es registrada y atendida inicialmente por personal de trabajo social; después, una psicóloga y una abogada escuchan su caso de manera conjunta para evitar la revictimización. Si decide denunciar, es canalizada a la Fiscalía para iniciar una carpeta de investigación, mientras continúa con acompañamiento psicológico, protección en un refugio seguro y, cuando es necesario, capacitación para fortalecer su autonomía económica.
Refugian a víctimas de trata de personasEntre los casos de mayor gravedad atendidos por las Casas Carmen Serdán se encuentran los de mujeres que lograron escapar de situaciones de trata de personas y llegaron a los refugios durante la madrugada en busca de protección.
La directora explicó que algunas víctimas permanecen durante meses en los albergues mientras reciben atención y se generan condiciones para que puedan comenzar una nueva etapa fuera del entorno de violencia.
Posteriormente, añadió, las mujeres pueden ser reubicadas y vinculadas con oportunidades laborales que les permitan recuperar su autonomía económica.
"No las van a dejar solas": aseguran usuariasUna usuaria y tallerista de la Casa Carmen Serdán invitó a las mujeres que enfrentan algún tipo de violencia a acercarse al centro, donde —afirmó— pueden recibir acompañamiento jurídico y psicológico, así como protección para ellas y sus hijos. Destacó que las víctimas son atendidas desde su llegada y canalizadas a un albergue cuando su seguridad se encuentra en riesgo. La mujer relató que se acercó a la casa al conocer que ofrecía servicios para víctimas de violencia en la colonia Guadalupana y zonas cercanas. Desde entonces, aseguró haber visto a usuarias resolver sus casos, recibir apoyo emocional y posteriormente integrarse a talleres destinados a fortalecer su independencia económica.
Como beneficiaria de Banca de la Mujer, pudo abrir un taller multifuncional y ahora comparte sus conocimientos con otras participantes. Además, acude dos o tres veces por semana para impartir talleres y recibir capacitaciones, entre ellas un curso para desarrollar una marca de productos de chocolate. Por su parte, Rosalinda Hernández, también usuaria de la Casa Carmen Serdán desde hace un año, relató que los cursos de estilismo, limpiapipas y elaboración de manualidades le han permitido desarrollar nuevas habilidades y obtener un ingreso con la venta de sus productos. Además del beneficio económico, destacó que el espacio favorece el crecimiento personal, la convivencia y la creación de redes de apoyo entre mujeres.
Hernández invitó a otras mujeres a acercarse a la casa y señaló que también ha recomendado sus servicios a personas cercanas que enfrentan violencia familiar. Aseguró que en el centro pueden encontrar acompañamiento psicológico y orientación para recuperar la tranquilidad y enfrentar su situación.
Aplican protocolo para evitar la revictimizaciónCuando una mujer llega a una Casa Carmen Serdán, primero es recibida por personal de trabajo social, que registra su caso y realiza una evaluación inicial de su situación. Posteriormente, una psicóloga y una abogada escuchan de manera conjunta el relato de la víctima, con el objetivo de que no tenga que repetir varias veces los hechos y evitar así un proceso de revictimización.
En caso de que la mujer decida presentar una denuncia, el personal la canaliza a la Fiscalía para que pueda iniciar una carpeta de investigación y recibir acompañamiento durante las diligencias ante el Ministerio Público.
El proceso jurídico se realiza de manera paralela a la atención psicológica. Algunas mujeres albergadas reciben terapia diaria para enfrentar el estado de shock o el trauma provocado por la violencia, mientras que las usuarias externas tienen sesiones semanales o quincenales, dependiendo de cada caso. Las casas también imparten talleres y capacitaciones para atender la violencia económica, pues la falta de ingresos propios puede dificultar que una mujer se separe de su agresor. “Muchas veces la violencia psicológica va acompañada de la violencia económica”, indicó la directora, quien sostuvo que la capacitación busca facilitar que las víctimas obtengan ingresos y dejen de depender de quien ejerce violencia contra ellas.
Ampliarán cobertura de las casas Carmen SerdánLa directora anunció que el modelo continuará ampliándose con la apertura de tres nuevas casas, previstas en la zona de Cholula, la junta auxiliar Romero Vargas y Ciudad Serdán. Las ubicaciones exactas y las fechas de inicio de operaciones todavía deberán ser confirmadas. Además de ampliar su presencia territorial, las Casas Carmen Serdán buscarán establecer nuevas vinculaciones con instituciones públicas y privadas para ofrecer más talleres, capacitación y acompañamiento a mujeres, niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia. |