Con la finalidad de cuestionar la historia oficial y algunos de los monumentos o sitios de la capital poblana que han invisibilizado a las comunidades originarias, este 15 de agosto se llevó a cabo el Recorrido Antirracista. El recorrido fue realizado por representantes de distintas colectivas, entre ellas Prófugas del Metate, Red Nacional de Abogadas Indígenas Capítulo Puebla, Tecuaxi, Colibrí y Ni Metzita, que en náhuatl significa menstruación o “lo que yo veo cada mes”. Las agrupaciones están articuladas desde el 8 de marzo de 2024 a través de la ContingentA Antirracista, creada por mujeres indígenas y afromexicanas, apartidistas, que han encontrado coincidencias en la indisciplina, la rebeldía, la digna rabia, pero también en el corazón, la convicción y la ternura. El Recorrido Antirracista comenzó poco después de las 9:30 horas en la explanada de la Iglesia de San Francisco, a unos metros del bulevar 5 de Mayo, y concluyó en el monumento a Motolinia, en el Paseo Bravo. En su pronunciamiento, las participantes señalaron que su acto surgió como una manera de hacer frente a los constantes y sistemáticos atropellos a los derechos de las personas indígenas y de la Madre Tierra. Subrayaron que buscan cuestionar la magnificencia de los monumentos y lo rimbombante de los nombres, apellidos, iglesias y otros símbolos coloniales de la ciudad de Puebla, que, señalaron, han escondido las expresiones, historias y prácticas de las comunidades originarias y afromexicanas. Agregaron que Puebla es el segundo estado del país con los índices más altos de discriminación, marcado por fuertes desigualdades, clasismo y racismo. Por otro lado, emitieron su postura sobre la propuesta que hizo la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, durante su visita a Xalitzintla, acerca de renombrar el Paso de Cortés como Paso de los Pueblos Indígenas. En ese sentido, consideraron que las narrativas deben surgir de la gente que habita las comunidades originarias. Una de las manifestantes declaró que la iniciativa no debe utilizarse como distractor de temas más apremiantes. Sostuvo que, antes de renombrar una vialidad o zona, deben combatirse el extractivismo y el despojo de tierras que actualmente padecen los pueblos originarios y afromexicanos. El Recorrido Antirracista tuvo su primera parada en el monumento dedicado al beato San Sebastián de Aparicio, a quien acusaron de haber quitado sus predios a pobladores indígenas para después cederlos bajo el argumento de una donación. Posteriormente, la ContingentA hizo una escala en Paseo San Francisco para condenar la venta de ese inmueble, asentado en una zona de monumentos históricos, a Grupo Carso. Señalaron que actualmente persiste la lógica de ver los espacios como objetos de consumo dentro del capitalismo.
Te puede interesar: Mujeres Morena República: no bastará ser conocida para una candidatura La tercera parada del Recorrido Antirracista fue en el Puente de Ovando, donde las participantes mencionaron que esa zona funcionó en otra época como punto de división entre las comunidades originarias y españolas, lo que consideraron un acto clasista y discriminatorio. La ContingentA también hizo escalas en la Catedral de Puebla, la Galería de Arte del Palacio Municipal y el monumento a Fray Toribio de Benavente, en el Paseo Bravo, a quien señalaron como un símbolo del colonialismo y de la evangelización de los pueblos originarios. Cabe agregar que, a la mitad del Recorrido Antirracista, las activistas y profesionistas acompañaron al Foro Cultural El Karuzo en su lucha por continuar con sus actividades artísticas. |