Colectivos y organizaciones socioambientales manifestaron su rechazo frontal al anuncio del Gobierno Federal sobre la viabilidad técnica para la extracción de hidrocarburos mediante fracturación hidráulica (fracking) en el norte del país, decisión que calificaron como un "compromiso incumplido" respecto a las promesas de protección ambiental. La postura de las organizaciones surge tras la presentación del dictamen de un comité de 54 especialistas, el cual determinó la viabilidad exploratoria en las cuencas Sabinas-Burro-Picachos (Coahuila y Nuevo León) y Burgos (Tamaulipas).
El reporte condiciona la técnica al uso de agua salada profunda, aditivos de baja toxicidad y consultas previas, descartando de forma definitiva la cuenca Tampico-Misantla. Desde el Ejecutivo se respaldó el dictamen bajo el argumento de avanzar hacia la soberanía energética y mitigar la dependencia del gas importado desde Estados Unidos. Te puede interesar: Sheinbaum prohíbe fracking de gas no convencional en la Sierra Norte de Puebla Se precisó que la medida no representa una concesión comercial inmediata, sino el arranque de pruebas de investigación hidrogeológica coordinadas por el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua. En contraste, la Alianza Mexicana Contra el Fracking y diversos grupos civiles advirtieron que la fracturación hidráulica mantendrá los riesgos de contaminación de mantos freáticos, sismicidad inducida y afectaciones a la salud pública, aun utilizando agua salobre o nuevas tecnologías en regiones con estrés hídrico. |