La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó de manera condicionada la Planta Fotovoltaica Impala Solar, que contempla una capacidad nominal de 150 megawatts (MW) y ocupará 668.7 hectáreas en Tepeyahualco, Puebla. El proyecto, promovido por Impala Solar, S.A. de C.V., se desarrollará principalmente sobre terrenos de agricultura de riego anual semipermanente, por lo que el resolutivo ambiental establece que no será necesario remover vegetación forestal ni realizar cambio de uso de suelo forestal. De la superficie total, 205 hectáreas serán ocupadas por los módulos fotovoltaicos y 20.4 hectáreas por caminos internos. También se construirán una subestación elevadora, estaciones de conversión, instalaciones de operación y mantenimiento, dos subestaciones de maniobras y una línea de interconexión. La planta se conectará mediante infraestructura de transmisión a una línea de 400 kilovoltios de la CFE, integrada a la Red Nacional de Transmisión.
La autorización ambiental impone varias condiciones antes y durante el desarrollo del proyecto. Impala Solar deberá acreditar el cumplimiento de la Manifestación de Impacto Social del Sector Energético (MISSE), obtener ante Conagua los permisos relacionados con los escurrimientos intermitentes de la zona y presentar un Programa de Vigilancia Ambiental. Este programa deberá contemplar rescate y reubicación de fauna y flora, conservación de suelos, manejo de residuos y monitoreo de fauna voladora. Este último deberá realizarse durante los primeros tres años de operación para evaluar posibles colisiones de aves y otras especies con la infraestructura eléctrica. La empresa también tendrá que definir el origen y consumo del agua para la limpieza de los paneles, así como su manejo, reciclaje o disposición al concluir la vida útil de los equipos. Semarnat le exigió además analizar la utilización de tecnología fotovoltaica de mayor eficiencia. Te puede interesar: Multan con 56 mdp a industrias de Puebla y Tlaxcala por descargas en el Atoyac Como garantía para el cumplimiento de las obligaciones ambientales, la compañía deberá presentar en un plazo máximo de tres meses un estudio técnico-económico que determine el tipo y monto de una garantía financiera para atender posibles contingencias. La autorización contempla tres años para la preparación del sitio y construcción, y 30 años para la operación y mantenimiento. La documentación de la empresa estima una vida útil de 41.5 años, susceptible de ampliarse mediante renovación de equipos. El proyecto ya cuenta con un permiso de generación otorgado por la Comisión Nacional de Energía (CNE) en noviembre de 2025, con capacidad máxima de 155.515 MWac y una producción estimada de 480 gigawatts-hora anuales. El título contempla como fecha programada de operación comercial el 30 de diciembre de 2026, aunque esta corresponde al calendario presentado por la empresa y no implica que la central ya esté construida o en funcionamiento. |