Misas, Mañanitas, una ceremonia de coronación y una kermés formarán parte de la Festividad del Niño Cieguito 2026, una de las tradiciones religiosas que cada año reúne a cientos de creyentes en el Centro Histórico de Puebla. Las actividades comenzarán el domingo 9 de agosto en el Templo Conventual de San Joaquín y Santa Ana de las Religiosas Capuchinas, donde se realizarán tres celebraciones eucarísticas a las 10:00 y 12:00 horas, además de una última misa a las 18:00 horas. El momento principal llegará el lunes 10 de agosto, fecha en que se celebra al Niño Cieguito. La jornada arrancará desde las 6:00 de la mañana con las tradicionales Mañanitas dedicadas a la imagen. A lo largo del día habrá misas a las 7:00, 9:00 y 11:00 de la mañana, así como a las 13:00 horas. Por la tarde, a las 18:00 horas, se realizará la ceremonia de coronación de la imagen.
Además de las actividades religiosas, durante la festividad se contempla una kermés, mientras que los creyentes acostumbran acudir al templo con flores, juguetes, veladoras y cartas para agradecer favores o realizar peticiones relacionadas principalmente con la salud. ¿Quién es el Niño Cieguito?La imagen llama la atención por no tener ojos y mostrar lo que parecen ser lágrimas de sangre. Su historia está relacionada con una antigua tradición religiosa que se remonta al siglo XVIII. Te puede interesar: ¿Eres ilustrador? IMACP abre convocatoria para exposición de gatos Según el relato que ha pasado entre generaciones, la figura se encontraba originalmente en el convento de Nuestra Señora de la Merced, en Valladolid, actualmente Morelia, Michoacán. La tradición cuenta que un hombre intentó retirar las piedras preciosas que tenía colocadas en los ojos y, después de hacerlo, la imagen habría derramado lágrimas de sangre.
Tiempo después, el Niño Cieguito fue trasladado a Puebla y quedó bajo el resguardo de las religiosas Capuchinas, donde con el paso de los años creció la devoción alrededor de la imagen. Actualmente, cada 10 de agosto, habitantes de Puebla y visitantes se reúnen para participar en la celebración y mantener viva una tradición religiosa que ha pasado de generación en generación. |