Noquea al machismo

Muller ROLZ  Apenas en febrero María del Pilar Morales Javier recibió la noticia por parte de la Federación Mexicana de Boxeo de que había aprobado de manera satisfactoria el Curso de Certificación que impartió la Asociación Internacional de Boxeo (AIBA) realizado en Guatemala en diciembre pasado, para la obtención del grado de juez-arbitro 1 estrella, con lo que a partir de aquel momento tiene el aval de dirigir combates de talla internacional. En entrevista para El Popular, diario imparcial de Puebla, Pilar, quien cuenta con 26 años de edad, reconoce que esta certificación ha sido un gran logro y un paso muy importante para continuar cosechando éxitos, además de ser un compromiso para seguirse esforzando y mejorar en todos los aspectos. Supera el machismo en el box El camino no ha sido fácil. En un deporte como el box, uno de los principales problemas a los que en ciertas ocasiones le ha tocado enfrentarse es el machismo, ya que generalmente su cargo no es visto como un trabajo femenil, sin embargo, asegura que únicamente en sus inicios a nivel local lidió con dichas situaciones debido a que en campeonatos nacionales es más frecuente encontrarse como mujeres árbitro, por lo que el entorno no se presta a dichas dificultades. “Sin ellos (la familia) no podría hacer todas las actividades que realizo, además del apoyo que me brinda la Asociación Poblana de Boxeo a cargo de Juan Pablo Mirón”, señaló la juez-árbitro. Recalcó que el principal apoyo y su mayor motivación para ir superando las adversidades que se han presentando en el camino del pugilismo, ha sido su padre, quien también es juez-árbitro con 30 años de experiencia en el boxeo y quien le inculcó el gusto por ser referee no solo a ella, sino también a su hermano. La preparación para la obtención de sus logros no ha dejado de ser de igual manera un camino fácil. Primero que nada y tal como se lo dijo su padre a inicios de esta travesía, tenía que aprender lo que iba a juzgar, es por ello que tuvo que tomar entrenamiento como boxeadora. “Después vino la capacitación como juez, cronometrista, árbitro, dirección de encuentros son algunos de los aspectos que uno tiene que ir cubriendo. Todo va paulatinamente con base en los cursos que se van tomando”, mencionó Morales Javier. Tras la preparación física y teórica, llega el momento de llevarlo a la práctica. Es por ello, que tuvo que poner en tela de juicio todos los conocimientos adquiridos en el gimnasio, viendo los movimientos de los boxeadores y cómo tenía que posicionarse en las peleas. “Ahora tengo que seguirme preparando en distintos cursos. A nivel federal cada año se da una certificación en la Olimpiada Nacional, que es la que nos mantiene dentro del rango de calificación en México”, añadió. Al momento de subir al ring, lo principal en lo que debe darse cuenta Pilar es de la responsabilidad que adquiere de salvaguardar la integridad de los peleadores, “es algo que nunca debe olvidar todo árbitro de boxeo”. A pesar de estar enfocada en el pugilismo, la referee poblana lamenta que no se pueda vivir totalmente de su desempeño en el cuadrilátero, “aparte de esto yo tengo un trabajo, un horario, dentro del amateurismo todos los jueces tenemos un empleo y sólo en ocasiones en las que se presenta alguna función es cuando percibimos alguna remuneración económica del jueceo y arbitraje, pero todos tenemos profesiones diferentes de las que vivimos”, explicó. Para Pilar Morales resulta satisfactorio el hecho de que en Puebla el nivel del box sea de gran calidad, tras los resultados que se arrojan de Olimpiada Nacional y de Campeonatos Nacionales de Primera Fuerza, tanto varonil como femenil. De igual manera, asegura que a nivel nacional esta disciplina está a un nivel alto y se encuentra dentro de los más fuertes no sólo en lo profesional, sino también dentro del amateurismo. Sus retos Con miras al futuro, Pilar Morales acepta que le queda mucho por delante y uno de principales objetivos es seguir creciendo y adquirir mayor experiencia, así como lograr más estrellas internacionales que le permitan aspirar a intervenir en unos Juegos Olímpicos, donde los jueces-árbitro que participan cuentan con tres o incluso cinco estrellas. Pilar es un ejemplo de esfuerzo, perseverancia, entrega y pasión por lo que le gusta hacer, además de demostrar que no existe dificultad alguna ya sea de género o de cualquier otro aspecto, cuando se tiene la capacidad y las ganas de hacer las cosas. En próximos meses estará participando en el Torneo de los Barrios de la capital poblana, así como en la Olimpiada Nacional a celebrarse en Monterrey en mayo, donde buscará seguir obteniendo excelentes resultados.
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