Miércoles 13 Junio 2018

Rusia, un país siempre distante y enigmático desde la perspectiva occidental, acoge a partir del 14 de junio, la fiesta que cada cuatro años el futbol brinda al mundo y que gracias a las telecomunicaciones se ha convertido en el espectáculo más visto por la humanidad.

Para las autoridades rusas, la celebración del Mundial es un desafío en el que han empeñado ingentes recursos financieros y humanos, en un esfuerzo titánico por ofrecer la mejor cara de este país de 144 millones de habitantes en un momento de grandes tensiones internacionales.

Once ciudades y doce estadios, repartidos en una amplia geografía de Kaliningrado, en el oeste, a Ekaterimburgo, en la frontera entre Europa y Asia, serán los escenarios del torneo que acaparará durante un mes la atención mundial.

Para hacerse una idea de la magnitud de las distancias entre las sedes basta decir que Kaliningrado y Ekaterimburgo tienen una diferencia de tres horas.

De modo que los aficionados de América que verán por televisión desde sus países los partidos mundialistas lo harán a horas inusuales, al igual que ocurrió durante el Mundial Corea del Sur y Japón.

Hasta hace algunos años Rusia tenía fama, y fundamentada, de ser un país muy caro para el extranjero, pero la crisis económica que ha traído consigo la depreciación de su moneda, el rublo, ha abaratado considerable la estancia de los visitantes.

La cotización de la moneda rusa fluctúa actualmente entre 60 y 62 rublos por dólar y 72 y 75 por euro, y se puede cambiar en cualquier banco, que anuncian en letreros luminosos el tipo de cambio del día; siempre y cuando la operación no supere el monto de 40 mil rublos se puede realizar sin presentar documentación.

Un menú sencillo de dos platos en hora de almuerzo puede costar entre cuatro y seis euros.

El transporte es bastante más barato que el promedio en Europa, sobre todo el taxi si se pide con la ayuda de alguna de las aplicaciones de internet, que tiene la ventaja añadida de evitar malentendidos o abusos a la hora de pagar la tarifa.

Un viaje al aeropuerto desde el centro de la ciudad puede salir mediante esa modalidad entre 10 y 15 euros, dependiendo de cuál sea la terminal aérea.

Una de las grandes preocupaciones de los viajeros es el tiempo en los lugares de destino; pero la meteorología será favorable a los que vayan a disfrutar del Mundial de Rusia, tanto en condición de espectadores como de miembros de sus selecciones nacionales.

Durante el Mundial de Rusia las temperaturas máximas en las sedes oscilarán entre los 16 y 30 grados centígrados, siendo la más calurosa Rostov del Don, en el sur del país, donde jugarán, entre otras, las selecciones de Brasil, Uruguay y México.

Si el clima en verano no es un problema en Rusia, sí puede serlo el idioma, y durante todo el año, entre los rusos, que aunque como todos los eslavos tienen una gran facilidad para aprender otras lenguas, no abundan los que hablan inglés y, menos aún, francés, pese a que esta última era la preferida de la nobleza rusa.

Es aquí donde la tecnología acude en ayuda del visitante extranjero, las aplicaciones de traducción cargadas en un móvil pueden ser de gran utilidad.

Consciente de esta dificultad, el Comité Organizador del Mundial ha organizado un dispositivo de cerca de 15 mil voluntarios, en su inmensa mayoría estudiantes universitarios con conocimientos de idiomas, distribuidos en lugares estratégicos: aeropuertos, estaciones ferroviarias, estaciones de metro, estadios y fan zone.

Números: 147 millones de habitantes tiene Rusia.

41 por ciento de su población es ortodoxa.

25 de diciembre de 1991 se fundó la Federación Rusa

8 habitantes por kilómetro cuadrado es su densidad de población

1 rublo ruso equivale a 35 centavos mexicanos

7 de enero se celebra la Navidad Ortodoxa

17 millones 98 mil 242 kilómetros cuadrados es la superficie de Rusia

70 grados bajo cero llega a registrar la región de Oimiakón, la más fría del planeta

Dato: El Transiberiano es la línea de tren más larga del mundo con 9 mil 259 kilómetros

Dato: Esta será la primera vez que se celebre la Copa del Mundo en un país de Europa del Este; además será la primera vez que un mismo certamen se celebre en dos continentes a la vez, ya que Ekaterimburgo, una de las 11 ciudades sede, se encuentra en la zona asiática de Rusia.