"Hay un hoyo en el paladar", le decía Hilda Tenorio al médico de plaza. En realidad no lo decía, lo escribía, porque Hilda no podía hablar, anotaba en una libreta de taquigrafía que llevaba algunos de los médicos que la atendían la noche del viernes en la enfermería de El Relicario después de ser herida por un toro. Hilda recibió una cornada en la boca cuando se puso de rodillas para dar el primer capotazo al toro "Querido Viejo" de la ganadería de Santoyo. No pudo ejecutar el lance, porque el toro la hirió. Fue revisada en la enfermería de la plaza. Hasta que llegó al sanatorio se supo que sí era una cornada. El cuerno entró a un lado del labio rompiendo lo que encontraba a su paso, llegó hasta la base de las órbitas oculares. Puedes leer: Hilda Tenorio recibe cornada en la mandíbulaUna tomografía a la matadora mostró el destrozo de los huesos de la cara, porque cuando el cuerno entró, provocó la fractura de huesos que no fueron tocados por el pitón. La torera, maestra, abogada de 33 años de edad y 9 de alternativa durmió poco esa noche viernes. Hilda estaba de buen talante. Me contó doña Hilda, que su hija respondía algunos mensajes por medio del teléfono y escribía la frase de una canción: "me duele la cara por ser tan guapa". Drama y triunfo en noche de majas La poblana Karla de los Ángeles tuvo sus mejores momentos con la muleta, el toro se fue a refugiar a tablas la matadora estuvo porfiando logró algunos buenos muletazos por alto que le fueron jaleados. Escuchó dos ávidos Grato fue ver las verónicas de recibo de Paola San Román, quien llegó hasta los medios con algunas chicuelinas. |