El esquema elegido por el argentino Mauricio Pochettino para su Tottenham ante el clásico 4-3-3 del Liverpool del alemán Jurgen Klopp y la presencia de Harry Kane en la ofensiva Spur frente al tridente Red estarán entre las claves tácticas de la final de la Liga de Campeones de hoy en Madrid.
La pizarra innegociable de Klopp y la variedad táctica de PochettinoDos aproximaciones totalmente diferentes a la táctica, que para Jürgen Klopp pasa por un esquema 4-3-3 innegociable, mientras que en el caso del argentino Mauricio Pochettino las disposiciones son variadas, en función del rival. Pochettino utiliza un rico acervo táctico, partiendo de un esquema general que suele incluir cuatro defensores, dos centrocampistas, tres medias puntas y un delantero de referencia, pero con posibilidad de jugar con tres centrales y carrileros. El ataque: un tridente frente a una incógnitaAunque el delantero Roberto Firmino trabaja entre algodones y en la semifinal ante el Barcelona le sustituyó, con gran éxito y dos goles, el belga Divock Origi, y en otros tramos de la temporada el inglés Daniel Sturridge, el uso de ese tridente con Sadio Mané y Mohamed Salah, es una de las claves del conjunto Red. Por el lado de los Spurs, su ataque era una incógnita pendiente de la recuperación de su estrella, el punta Harry Kane, lesionado en el ligamento de su tobillo izquierdo desde la ida de cuartos de final ante el Manchester City.
La presión altaUno de los aspectos que utiliza el Liverpool para imponerse a los rivales es una presión alta a la salida del balón del contrario, que comienza por su tridente ofensivo buscando a los centrales rivales y sigue por sus tres centrocampistas que acogotan a los jugadores creativos del rival. Vencer esa primera línea de presión será una de las claves para el Tottenham. En ello también será clave el mediocentro utilizado por Pochettino, sea Victor Wanyama o Moussa Sissoko, e incluso ambos si optan por protegerse en lo físico, con opciones para el inglés Harry Winks si llega bien recuperado de su lesión. El juego por las bandasLa final del Metropolitano será un gran espectáculo para los aficionados que estén cercanos a las líneas de cal de los laterales. Por allí correrán no solo Mané y Salah, sino el joven lateral del Liverpool Trent Alexander-Arnold, cuyas incorporaciones generan peligro constante, y cuya picardía al sacar un córner procuró el gol definitivo de los Reds al Barcelona. Con menos calidad, pero el mismo ímpetu, por la izquierda está Andrew Robertson. No se queda atrás en este aspecto el Tottenham, que no en vano cuenta con los dos laterales titulares de la selección inglesa, Kieran Trippier por la derecha y Danny Rose por la izquierda. El contragolpeSe suele decir que gana las finales quien comete menos errores, y ni Klopp ni Pochettino querrán desaprovechar la posibilidad de encontrar en un renuncio a su adversario. En caso de que ocurra, será el momento de los centrales: Virgil Van Dijk y Joel Matip para los Reds, y de Toby Alderweireld y Jan Vertonghen o Davinson Sánchez por los Spurs.
Y un extra: el aspecto mentalSi algo tienen en común Jürgen y Mauricio, es su capacidad como motivadores de equipos. El alemán ha sabido llevar de nuevo a la final de la máxima competición continental a un conjunto que sufrió una dura derrota en la final anterior en Kiev ante el Real Madrid; y el argentino ha sabido liderear a un Tottenham que esta temporada no ha podido fichar, al estar inmerso en la finalización del estadio White Hart Lane. |
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