Rafael Nadal, número 2 del ranking, se clasificó ayer a su duodécima final de Roland Garros tras derrotar a Roger Federer, número 3, por 6-3, 6-4 y 6-2, en dos horas y 25 minutos. En unas difíciles condiciones climatológicas, con constantes ráfagas de viento, Nadal, que no ganaba al helvético desde 2014 y ante el que acumulaba cinco derrotas consecutivas, volvió a demostrar su superioridad sobre la tierra batida de París.
En busca de su decimoctavo grande, el español disputará su vigesimosexta final de uno de los cuatro Grand Slam. El día que se cumplían diez años de su único triunfo en el Grand Slam de tierra batida, Federer vio escaparse una vez más el sueño de derrotar a su bestia negra. Planeaba para ello atacar con un tenis más agresivo, subir a la red, obligar al español a defenderse. Pero el plan no surtió efecto. Fue Nadal quien impuso su ritmo, quien volvió a repetir las claves que lo hicieron invencible para el suizo en esta superficie, en esta pista. En medio las ráfagas de viento que barrían la tierra batida de la central, Nadal fue un vendaval, cada vez más intenso, hasta el punto que le propinó la segunda derrota más abultada de las seis de París. El suizo solo se anotó 9 juegos. Solo en la final de 2008, cuando ganó 4, lo hizo peor.
La tierra batida arremolinada convirtió la central de París en un desierto sobre el que dos titanes intentaban imponer su ritmo. El español se adaptó mejor, domesticó los intentos del suizo por acortar los puntos, lo acorraló al fondo de la pista, donde el tenis de Nadal es superior. El número dos del mundo mandó desde el inicio. Como en los seis duelos anteriores en esta edición, comenzó ganando 3-0. Cuando Federer recuperó su servicio en el quinto, Nadal volvió a arrebatárselo en el siguiente. Puedes Leer. Djokovic regresa a las semifinales de RolandEl suizo no claudicó y comenzó dominando 2-0 en el segundo, tras romper el servicio del español por vez primera antes del tercer set en lo que va de torneo. Pero Nadal no tardó en igualar para empatar a 2. En el noveno, con servicio del helvético y 40-0 a favor, el once veces campeón dejó otra prueba de su insistencia. Remontó y se hizo con el saque de un Federer que, en ese momento, perdió la poca fe que le quedaba. El duelo estaba sentenciado. Nadal firmó su victoria 92 en Roland Garros, donde ha perdido dos únicas veces, y su triunfo número 24 en el enfrentamiento 39 contra el helvético. Con esta victoria, acabó con las pocas dudas que quedaban de que su recuperación es total. Se planta en la final habiendo perdido solo un set, ante David Goffin. |

