09 Junio 2019

Portugal se alzó ayer como primer campeón de la Liga de las Naciones sin necesidad de recurrir a su capitán y máxima estrella, Cristiano Ronaldo, que volvió a quedarse con las ganas de ser protagonista en la consecución de un trofeo internacional.

No pudo ser en la Eurocopa de Francia, y tampoco en la Liga de las Naciones. Ronaldo se queda sin gol decisivo en una final y las quinas refuerzan la idea de que el talento del conjunto les basta para brillar, en este caso de la mano de Gonçalo Guedes, autor del único tanto del equipo.

Portugal salió con una clara intención ofensiva, representado en la delantera de Berardo, Guedes y Ronaldo, ávido de gol y gloria, frente a Holanda, que perseguía demostrar que, tras años de ausencia, volvía a tener hueco entre la élite internacional.

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Un contratiempo que, además de permitir ver a Cristiano lamentarse uniendo los dedos hacia arriba, indicaba que la presión empezaba a aumentar para los holandeses, muy agrupados en la defensiva.

Con los disparos incrementándose y Cristiano cabeceando desesperado ante la falta de tino, Guedes selló el ansiado gol en el minuto 60, un disparo al lateral de la portería que Cillessen, pese a lanzarse extendido, no pudo frenar el único gol del partido.

Mientras, Cristiano seguía intentándolo. Su nueva mejor ocasión llegó en un tiro de falta, pero el disparo le salió torcido. Los tres minutos de compensación, fueron una fiesta en Do Dragão para los lusos.