Una pieza de talavera poblana llegó a la estratósfera a bordo de un globo no tripulado como parte del proyecto Za De Beleguí, iniciativa que busca analizar el comportamiento de materiales tradicionales mexicanos cuando son expuestos a condiciones físicas extremas. La misión incluyó artesanías representativas de Puebla y Oaxaca, específicamente piezas de talavera y barro negro, que fueron trasladadas a la estratósfera para ser utilizadas como objetos de investigación científica. El experimento plantea analizar si los procesos tradicionales de manufactura utilizados durante generaciones pudieron conferir a estos materiales características particulares de estabilidad y resistencia ante factores que no se encuentran normalmente en la superficie terrestre.
Durante el vuelo, las piezas estuvieron expuestas a variaciones de temperatura, una menor presión atmosférica, radiación ultravioleta y radiación cósmica secundaria, entre otras condiciones propias de las capas superiores de la atmósfera. Tras el lanzamiento, las artesanías fueron recuperadas y, de acuerdo con el equipo del proyecto, conservaron su integridad estructural aparente. El siguiente paso será realizar caracterizaciones científicas antes y después de la exposición para identificar posibles modificaciones en sus propiedades. El proyecto Za De Beleguí, cuyo nombre significa “nube de estrellas” en zapoteco, plantea así una conexión entre el patrimonio cultural y la investigación científica contemporánea. En el caso de Puebla, la talavera, además de su valor artesanal y cultural, se convirtió en un material sujeto a pruebas bajo condiciones semejantes a las de un entorno espacial cercano. Te puede interesar: Este es el hermoso origen de la talavera poblana: herencia española e indígena Los responsables de la iniciativa precisaron que el objetivo no es sostener que las civilizaciones antiguas desarrollaron sus materiales pensando en el espacio, sino investigar qué propiedades tecnológicas pueden encontrarse en objetos elaborados mediante conocimientos y prácticas ancestrales. La investigación busca determinar, mediante análisis posteriores al vuelo, si las técnicas tradicionales de fabricación pudieron contribuir a que los materiales soporten cambios importantes de temperatura, presión y radiación.
De esta manera, el proyecto propone estudiar el patrimonio material mexicano no únicamente desde su conservación, sino también como una posible fuente de conocimiento tecnológico. Bajo esta perspectiva, una pieza de talavera poblana puede ser analizada como un material que concentra conocimientos acumulados durante generaciones y que ahora es sometido a herramientas de investigación científica. El equipo está integrado por la doctora Mónica Ortiz Álvarez; los ingenieros Nataly Rojas Barlett, Israel Téllez González, Fabio Soria y Enrique Chacón; el maestro Carlos Emmanuel Pizarro Bautista y Diego Emmanuel Santos Zaragoza. La misión contó además con la colaboración de la Universidad La Salle Oaxaca y la Universidad Autónoma de Nuevo León, entre otras instituciones. |