La maestra de danza Nicky Blanco, referente de Puebla desde la década de los noventa, es recordada por su entrenamiento con barra de ballet al piso, su estilo jazz y una medalla por toda una vida dedicada al baile. Elvira Ruiz Vivanco, quien la despide en un texto de homenaje, la ubica como “uno de los pilares del quehacer dancístico mexicano”, con múltiples reconocimientos y becas a lo largo de su carrera. Te puede interesar: Danza de Tecuanes, herencia e identidad cultural de la Mixteca Legado de Nicky Blanco en la danza de PueblaBlanco profesionalizó a bailarines de distintas edades y no se limitó a perfeccionar la técnica, también trabajó los procesos mentales y anímicos de sus alumnos, mediante una formación continua. Impulsó encuentros de actualización con maestros de otros países, entre ellos su hija Isabelle, quien compartió una manera eficaz y libre de danzar. Espacio de Nicky Blanco para creadores poblanosEn la primera década de este siglo abrió su Ballet Center Nicky Blanco Espacio Cuerpo Mente al Taller de Creación Coreográfica de Puebla, donde los creadores entrenaban, montaban, ensayaban y presentaban sus proyectos. De ese espacio surgieron profesores que aún forman a nuevas generaciones y compañías de artes escénicas que continúan de forma independiente. Blanco cedió su metodología y su centro de baile a su discípula Carmen López, quien continúa difundiendo su legado. Gustavo Orellana Rivadeneyra, otro discípulo, aportó la imagen que acompaña el homenaje. Con información de Elvira Ruiz Vivanco |