Sábado 07 Noviembre 2026

La inteligencia artificial, pese a su capacidad para procesar información y razonar, carece una cualidad indispensable para la creación literaria: la intuición; afirmó el escritor Enrique Serna, autor de 18 obras literarias, ganador de siete distintivos literarios como el premio Xavier Villaurrutia, Premio Mazatlán de Literatura, entre otros.

El autor de El Seductor de la Patria duda que la Inteligencia Artificial pueda producir novelas que realmente valgan la pena, pues la intuición es la materia prima de la literatura y de otras formas de conocimiento.

Aunque reconoció que la inteligencia artificial dispone de una cantidad de información imposible de almacenar para las capacidades de un ser humano, además de que logra procesar los datos con una ventaja superior, pero, insistió, que dicha habilidad, no necesariamente, se traduce en obras literarias de calidad.

Durante la presentación de su última novela histórica, El Dios Hambriento, en la librería Laticce en Puebla capital, el autor abordó el tema del uso de la inteligencia artificial después de que El Popular le preguntara sobre la polémica relacionada con la obra Donde el Agua Trabaja del peruano David Silva Rojas, quien fue acusado por el periódico El País de haber ganado este año el premio Internacional de Novela Breve Almadia Ventosa Arrugar con una obra escrita con ayuda de la tecnología.

A lo largo de su respuesta, el ganador del Premio Antonin Artaud sostuvo que la intuición permite a los escritores descubrir posibilidades narrativas que no dependen únicamente del conocimiento acumulado o de la capacidad para relacionar información.

Al presentar su novela El Dios Hambriento en Puebla, el escritor Enrique Serna afirmó que la inteligencia artificial no puede crear obras de calidad por carecer de la intuición humana.

Esta diferencia representa una limitación importante frente a la creatividad humana, pues consideró que la intuición constituye la materia prima de la literatura e incluso de otras formas de conocimiento.

“Desde el momento en que no puede intuir, yo creo que no puede hacer novelas que valgan la pena”, afirmó.

Enrique Serna también planteó que esta tecnología podría estar siendo utilizada para producir guiones y otras obras construidas a partir de fórmulas narrativas repetitivas, especialmente en contenidos comerciales.

Criticó los modelos de escritura que recurren a estructuras previsibles y mencionó que, incluso antes de la aparición de la inteligencia artificial, ya existían producciones literarias y audiovisuales sujetas a esquemas rígidos.

Te puede interesar: En la Biblioteca Lafragua, Enrique Serna desentraña el México prehispánico en su nueva novela “El dios hambriento”

Respecto a la controversia del escritor peruano, Serna evitó condenar al autor y a la obra, ya que no confía en el análisis que se publicó en El País, dónde utilizaron PanGram, una herramienta que utiliza Inteligencia Artificial para detectar si un texto fue creado con la misma tecnología. Aunque opinó que los resultados que suele arrojar no son confiables.

La editorial Almadía descartó que la novela ganadora de David Silva Rojas fuera escrita con inteligencia artificial.

Incluso la editorial Almadia, después de examinar minuciosamente la novela del David Silva Rojas, descartó el 6 de noviembre que la obra haya sido escrita con Inteligencia Artificial.

En un comunicado, Almadía cuestionó que los resultados de herramientas como PanGram sean utilizados como pruebas definitiva, pues "no basta el resultado que arroje una IA para emitir un juicio".

La editorial también pidió El País, medio español, pida una disculpa pública porque su acusación no diferenció claramente entre sospechas y hechos comprobados.