La violencia contra la prensa alcanzó en 2025 su punto más alto en más de tres décadas. De acuerdo con el informe anual del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), 129 periodistas y trabajadores de medios fueron asesinados en el mundo, una cifra récord que refleja el deterioro de las condiciones para ejercer el periodismo. El reporte precisa que dos tercios de los homicidios se concentraron en el conflicto entre Israel y Gaza; sin embargo, advierte que los ataques contra la prensa no se limitan a escenarios de guerra. Países como México continúan figurando entre los más peligrosos para el ejercicio informativo en contextos de violencia estructural. México e India encabezan la lista de naciones con asesinatos recurrentes de periodistas año tras año, seguidos por Colombia y Bangladesh, donde los homicidios también se han mantenido de forma sostenida en el último lustro. Según el CPJ, estos patrones están vinculados a la presencia del crimen organizado, altos niveles de corrupción y la falta de rendición de cuentas. En el caso mexicano, el informe documenta al menos seis periodistas asesinados en 2025, un incremento respecto a los cinco registrados en 2024 y los dos de 2023. Todos los casos permanecen sin resolver, lo que refuerza el problema estructural de impunidad. Te puede interesar: Violencia tras operativo contra “El Mencho” deja ataques a la prensa en 6 estados; organismos alertan riesgo extremo El organismo también cuestiona la efectividad del Mecanismo Federal de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas. Como ejemplo menciona el asesinato de Calletano de Jesús Guerrero, subdirector de un medio digital en el Estado de México, ocurrido en enero de 2025 pese a contar con protección federal desde 2014 tras recibir amenazas relacionadas con su labor. Otro foco de alarma es la creciente tendencia de atacar a los familiares de periodistas como forma de presión y silenciamiento. En el contexto del conflicto en Gaza, el Sindicato de Periodistas Palestinos denunció que más de 700 familiares de comunicadores han sido asesinados desde el inicio de la guerra en octubre de 2023. “El periodista ya no es el único objetivo. La familia se ha convertido en una herramienta de presión y castigo colectivo”, señaló la organización. El CPJ subraya que esta práctica constituye una violación al derecho internacional humanitario y evidencia un patrón de violencia que trasciende los frentes de combate, consolidando un entorno cada vez más hostil para la libertad de prensa a nivel global. |