La respuesta mundial frente al VIH enfrenta un momento crítico por los recortes en el financiamiento internacional y el retroceso en derechos humanos, según un informe de ONUSIDA presentado en la Conferencia Internacional sobre el Sida. El organismo advirtió que, sin medidas urgentes, podría darse un resurgimiento de la epidemia. En 2025 se registraron 1.2 millones de nuevas infecciones y 570 mil muertes relacionadas con el sida. Aunque son las cifras más bajas en tres décadas, la situación sigue siendo frágil: 41 millones de personas viven con el virus, de las cuales 9 millones no reciben tratamiento antirretroviral, y casi la mitad de los niños afectados carecen de atención.
La financiación externa para programas en países de ingresos bajos y medios cayó un 18%, alcanzando su nivel más bajo en 20 años. En algunos casos, los recursos para preservativos se redujeron en más del 90%, afectando directamente a la prevención. La directora ejecutiva de ONUSIDA, Winnie Byanyima, señaló que “la era de depender de la ayuda internacional ha terminado” y pidió restructurar la deuda de los países más afectados. El informe destaca avances como el lenacapavir, un medicamento inyectable de acción prolongada que costará 40 dólares al año en países de bajos ingresos a partir de 2027. Sin embargo, el acceso sigue siendo desigual. Brasil aumentó en 41% el uso de la profilaxis preexposición (PrEP), pero analiza una licencia obligatoria para producir versiones genéricas del lenacapavir ante la falta de acuerdos de licencia voluntaria. Te puede interesar: Vacuna experimental contra el VIH logra respuesta inmunizante con una sola dosis En paralelo, ONUSIDA alertó sobre leyes que penalizan la diversidad sexual y el trabajo sexual en varios países, lo que limita el acceso a servicios de salud. Pese a los desafíos, algunos países como Benín, Kenia y Ruanda redujeron las nuevas infecciones en casi 80% desde 2010, y 11 alcanzaron los objetivos de tratamiento 95-95-95. Además, en 2026, 149 Estados miembros de la ONU aprobaron una nueva Declaración Política con metas para 2030: brindar tratamiento a 40 millones de personas y ofrecer prevención a 20 millones. ONUSIDA estima que, si se cumplen estos compromisos, podrían evitarse 3.2 millones de nuevas infecciones y 1.3 millones de muertes antes de 2030. |