Jueves 08 Octubre 2026

La seguridad, los servicios de salud y las condiciones para la reinserción social presentan deficiencias generalizadas en los centros penitenciarios del país, de acuerdo con el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria (DNSP) 2025 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

El organismo evaluó 278 centros penitenciarios y de reinserción social de las 32 entidades federativas, incluidos establecimientos estatales, federales y prisiones militares, y encontró calificaciones no aprobatorias de entre 4.37 y 5.94 puntos, mientras que la evaluación más alta fue de 8.26. Los promedios generales de los sistemas estatal, federal y militar se ubicaron entre 6 y 7.71 puntos.

Entre los principales problemas detectados en los centros estatales destaca la clasificación inadecuada de las personas privadas de la libertad, una condición presente en 98.8% de los establecimientos supervisados.

A esto se suma que 93.1% carece de programas suficientes para prevenir y atender incidentes violentos, mientras que 92.3% presenta insuficiencia de personal de seguridad y custodia. Los servicios de salud también registran deficiencias en 77% de los centros revisados.

El diagnóstico además documentó sobrepoblación en 129 centros estatales, equivalentes a 49.4% de los supervisados, y hacinamiento en 124, que representan 47.5%.

La CNDH advirtió que estas condiciones afectan el derecho de las personas privadas de la libertad a una estancia digna y pueden generar riesgos para su integridad y salud mental. Para el organismo, la privación de la libertad no debe traducirse en nuevas afectaciones a los derechos humanos por deficiencias en la operación de los centros.

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Frente a este panorama, la Comisión planteó la necesidad de abandonar un modelo penitenciario centrado en el castigo y avanzar hacia uno que permita cumplir con el objetivo de la reinserción social.

La CNDH sostuvo que es necesario transitar de un modelo carcelario entendido como espacio de castigo hacia otro que permita alcanzar una reinserción social efectiva.

El diagnóstico reconoce también avances en infraestructura, tecnología y modernización de procesos en algunos centros; sin embargo, el organismo señaló que estos esfuerzos deben acompañarse de condiciones adecuadas de seguridad, atención médica, alimentación, clasificación y programas de reinserción.

La CNDH presentó el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025, que documenta carencias de seguridad, salud y reinserción en los centros evaluados.

La Comisión llamó a las autoridades responsables de los sistemas penitenciarios a mejorar la calidad y gratuidad de la alimentación, combatir el hacinamiento y reportar oportunamente cuando los centros rebasen su capacidad.

También pidió fortalecer los presupuestos destinados al sistema penitenciario para garantizar espacios dignos y condiciones adecuadas para las personas privadas de la libertad.

El DNSP 2025 coloca así entre los principales pendientes del sistema penitenciario la atención de las carencias de personal, la prevención de la violencia, la prestación de servicios de salud y la separación adecuada de las personas internas, además de las condiciones de sobrepoblación y hacinamiento.