La Estancia Provisional Tipo B de Puebla obtuvo 95.5 puntos de 100 en la evaluación de las condiciones de alojamiento para personas migrantes, de acuerdo con el Diagnóstico 2025 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Aunque el resultado representa una mejora respecto de años anteriores, el organismo identificó cuatro recintos con condiciones insuficientes en el país. El informe, presentado el 13 de octubre, evaluó 26 instalaciones del Instituto Nacional de Migración (INM); 11 estaciones migratorias, dos estancias provisionales tipo A y 13 tipo B. En conjunto, los resultados muestran avances en infraestructura, mantenimiento, protección civil y equipamiento, pero también señalan pendientes en la atención integral y la protección de los derechos humanos.
En Puebla, la calificación pasó de 61.31 puntos en 2023 a 73 en 2024 y 95.5 en 2025. El recinto tiene capacidad para 68 personas, aunque durante la visita de supervisión únicamente alojaba a una persona migrante. Entre los rubros evaluados favorablemente se encuentran las condiciones de alojamiento, la infraestructura de salud y la seguridad. La CNDH también reportó disponibilidad de atención médica y psicológica, áreas recreativas, comedor y medidas de protección civil. La persona entrevistada calificó con 9.5 de 10 la atención recibida y destacó el trato del personal, la limpieza y la seguridad. Te puede interesar: INM reporta más de 9 mil casos de migración irregular en Puebla Cuatro estancias migratorias del país obtuvieron calificaciones insuficientesA nivel nacional, las cuatro estancias provisionales que obtuvieron calificaciones insuficientes fueron las de Tijuana, Baja California; San Pedro Tapanatepec, Oaxaca; Querétaro y Nuevo Laredo, Tamaulipas. En contraste, todas las estaciones migratorias evaluadas alcanzaron calificaciones consideradas adecuadas para su funcionamiento. Cuatro superaron los 97 puntos: Siglo XXI, en Tapachula, Chiapas; Las Agujas, en Ciudad de México; Guadalupe, en Nuevo León, y Hermosillo, en Sonora. La presidenta de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, reconoció las mejoras materiales frente a las supervisiones de 2023 y 2024, pero llamó a reforzar la atención médica, psicológica y especializada, la orientación jurídica y la información accesible para las personas migrantes. También pidió fortalecer las medidas de protección para quienes se encuentran en condiciones de vulnerabilidad y la coordinación entre instituciones.
Piedra Ibarra recordó que la migración irregular no constituye un delito y sostuvo que las instalaciones migratorias no deben operar con un enfoque carcelario. La prevención de violaciones a derechos humanos, señaló, debe ser prioritaria, al igual que garantizar que las personas conozcan las decisiones que afectan su libertad y su futuro. El diagnóstico también documentó una disminución de los eventos de presentación de personas extranjeras ante la autoridad migratoria, de 986 mil 314 en 2024 a 126 mil 885 en 2025. Venezuela, Guatemala y Honduras estuvieron entre las principales nacionalidades registradas. Pese a la reducción, el organismo advirtió sobre el llamado atrapamiento migratorio, que mantiene a personas varadas de manera prolongada e involuntaria, especialmente en las fronteras norte y sur. Representantes del INM coincidieron en la necesidad de mantener un enfoque humanista y respetar el límite de 36 horas de permanencia en estaciones migratorias, además de considerar los resultados como una guía para mejorar las condiciones de atención. |