Martes 26 Mayo 2026

Luz María y María Luisa son dos mamás radicadas en Puebla que apoyan la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) consistente en que la mayoría de edad no debe ser un requisito para garantizar el derecho a la identidad autopercibida de las personas de la diversidad sexual.

La primera de ellas relató a El Popular la experiencia de su hijo trans, quien al cumplir 15 años, es decir, cuando era un adolescente, le declaró cómo se identificaba o autopercibía.

Eso ocurrió hace una década, cuando no había mucha información sobre la identidad de género autopercibida, mucho menos tratándose de personas menores de edad.

Madres poblanas acompañan a sus hijos trans en el reconocimiento de su identidad autopercibida.

Si bien reconoció que la revelación de su retoño la sorprendió en un principio, también señaló que no dejó de apoyarlo, por lo cual le pidió que le enseñara más sobre el tema.

"Para mí fue una experiencia difícil por no saber del tema, no tener el conocimiento de lo que era una persona trans. Él nació con el físico femenino, fue difícil para mí, pero ahorita ya puedo decir él o mi hijo, pero en el momento fue algo complicado, siempre me equivocaba y es algo que a él le molestaba", acotó.

Acerca de la actual polémica que ha surgido en torno al desacato del Congreso estatal para legislar sobre la resolución de la SCJN, dijo que las infancias y adolescencias trans siempre han existido, solo que no se hablaba abiertamente de ello debido a la ideología conservadora qué históricamente ha caracterizado a Puebla.

Por su parte, María Luisa mencionó que ella es mamá de un niño trans de 12 años, cuya identidad de género autopercibida respeta y apoya abiertamente debido a dos razones fundamentales.

La primera es porque ella forma parte de la comunidad diverso sexual y la segunda, porque -sostuvo- ya lo intuía desde hace tiempo con motivo de algunas posturas o respuestas de su vástago.

"Mi niño me lo dijo cuando tenía 11 años, hoy tiene 12 años, y pues ya me lo venía intuyendo, porque ropa, zapatos y objetos personales terminábamos en el área de hombres comprando, porque nada de niña le gustaba", declaró.

Con una sonrisa en su rostro destacó que ha dado acompañamiento a su retoño con distintas muestras de apoyo como el escoger su nombre juntos y agregó que los infantes se sienten respaldados cuando los respectivos padres respetan esas confesiones.

Los testimonios de Luz María y María Luisa coinciden con el dato de la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género 2021, acerca de que más del 62 por ciento de las personas trans reconocieron su condición desde la infancia.

Colectivos en Puebla se manifestaron recientemente para exigir el reconocimiento de la identidad autopercibida en menores trans al Congreso de Puebla. Esimagen.

Desmienten argumentos de grupos conservadores que rechazan a las infancias trans

En el marco de la discusión en Puebla sobre el reconocimiento de la identidad autopercibida en menores de edad, Luz María y María Luisa desmintieron las versiones de que dicho reconocimiento permita el uso de hormonas.

También negaron que implique la mutilación de cuerpos como han acusado sin sustento algunos representantes de grupos vinculados con posturas conservadoras.

Y aclararon que se sigue pidiendo el consentimiento de los tutores y progenitores para el cambio de nombre en las actas de nacimiento debido a que son menores de edad. No obstante, insistieron en que debe de respetarse la identidad autopercibida de sus hijos o hijas.

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En otro orden de ideas, consideraron erróneo el alegato de que las infancias o adolescencias trans no tienen la suficiente madurez para decidir sobre su identidad de género, subrayando que ese tipo de señalamientos es producto de una cultura machista y discriminatoria.

"Acá, el respeto a su identidad autopercibida es que se haga un cambio en su acta de nacimiento para que ellos sean quienes quieren ser", opinaron.

Asimismo, María Luisa consideró pertinente explicar a las personas que no están familiarizadas con el tema que el género es una construcción social, pues dijo que las personas no nacen siendo mujeres ni hombres.

"Nos van diciendo qué somos, la prueba es que a meses de nacida a una niña ya se le ponen aretes, asumiendo que por su sexo es niña", expresó.

Luz María agregó que la empatía de la familia directa es el principal elemento para que las infancias y adolescencias trans salgan adelante, sin inseguridades o miedos.

Sin embargo, admitió su temor a la discriminación y discursos de odio que pueden padecer sus hijos debido a la transfobia que se percibe en parte de la sociedad y que en algunos casos han llevado al suicidio a integrantes de la diversidad sexual.

Actualmente, colectivos locales como la Articulación por las infancias trans han impulsado mesas de trabajo con el Congreso de Puebla para el reconocimiento y la aprobación de actas de nacimiento para menores de edad trans, esto de cara a la fecha límite que estableció la SCJN al Poder Legislativo poblano.