Seguro te ha pasado que, por la mañana, el tiempo no te alcanza para arreglarte y lo primero que sacrificas es la protección solar. Y claro, piensas que no pasa nada porque tu base con FPS ya te está cuidando. La verdad es que el maquillaje no te protege igual que un protector solar facial. Para que no sigas descuidando tu piel, necesitas conocer cuáles son las características y diferencias de un maquillaje SPF y un protector solar facial con color, y aquí te las decimos. La diferencia entre salud y belleza¿Por qué no da lo mismo usar un maquillaje con FPS y un protector solar con color si al final los dos protegen del sol y le brindan color a tu piel? La respuesta está en la prioridad con la que fueron creados. No es que uno sea malo y el otro bueno; más bien se trata de que sus “superpoderes” están en lugares distintos. Esto es lo que hace especial a cada uno:
El reto de la cantidad correctaEsta es otra de las razones por las que tu maquillaje por sí solo no te protege lo suficiente. Para que cualquier producto cumpla con el nivel de protección que marca el envase, tienes que aplicar una cantidad muy generosa. Existe una medida estándar muy sencilla que consiste en usar dos líneas de producto extendidas en tus dedos índice y medio. Esa es la cantidad mínima necesaria para cubrir adecuadamente toda tu cara y obtener el FPS que promete la etiqueta. Si intentaras aplicar esa misma cantidad de base de maquillaje, el resultado sería una capa extremadamente gruesa y poco natural que seguramente no te gustaría. La mayoría de las personas aplica apenas unas gotas de maquillaje y las difumina hasta que desaparecen sobre la piel. Al hacer esto, el nivel de protección real cae drásticamente y dejas tu cutis totalmente expuesto al daño solar. En cambio, el protector solar con color tiene una consistencia que te permite aplicar la dosis correcta para que tu piel la absorba bien sin sentirse pesada. Al usarlo, aseguras que la salud de tu rostro sea la prioridad mientras logras un tono uniforme.
Protección real que va más allá del solAdemás de la protección, la mayoría de los bloqueadores solares actuales ofrecen muchos otros beneficios. Muchas fórmulas incluyen ingredientes que ayudan a que la piel se mantenga fuerte y en equilibrio mientras lo llevas puesto. Por ejemplo, la centella asiática ayuda a calmar la piel cuando está irritada por el clima, el viento o la contaminación. También es común encontrar vitamina E, un antioxidante que ayuda a reducir el desgaste que se acumula día tras día y que puede afectar la firmeza y el tono. Este tipo de protector trabaja de fondo durante horas. Apoya la hidratación, ayuda a mantener la barrera natural de la piel en buen estado y contribuye a que el rostro conserve una apariencia más sana con el uso diario.
¿Cómo combinar el maquillaje y el protector solar con color?Si no quieres renunciar a tu base de maquillaje favorita, puedes usar ambos siempre y cuando respetes el orden adecuado para que los filtros funcionen. Es indispensable que permitas que cada capa se asiente correctamente para evitar que los productos se mezclen y pierdan eficacia. Sigue estos pasos para lograr un acabado perfecto y una piel protegida:
El hábito de los retoquesNingún producto te protege todo el día porque el roce constante y la grasa natural de tu cara van eliminando la barrera protectora de forma gradual. Por esta razón es necesario que reapliques tu protector solar cada tres o cuatro horas para mantener tu piel a salvo. Para esto existen opciones diseñadas específicamente para retocar de manera invisible. Puedes encontrar presentaciones en polvo compacto con color o en brocha con polvos minerales que son ideales para cargar en la bolsa. Estas herramientas te permiten reforzar la protección solar y eliminar el brillo facial al mismo tiempo sin afectar en lo más mínimo tu maquillaje previo.
Elegir entre verse bien y estar protegida ya no tiene que ser un dilema de cada mañana. Al final del día, tu rostro es el reflejo de los cuidados que le das, y entender que el color debe ir de la mano con la salud es el primer paso para evitar daños irreversibles. Si buscas un acabado impecable que además cuide la integridad de tus células, lo ideal es que siempre utilices protectores solares y maquillaje con respaldo dermatológico. Al elegir productos que han sido probados bajo estándares médicos, garantizas que tu piel reciba tanto una cobertura estética como una defensa real contra los rayos UV y la luz azul. Recuerda que la verdadera belleza comienza con una base de protección profesional que mantenga tu cutis joven, firme y libre de manchas por mucho más tiempo. |