Miércoles 10 Octubre 2018

El joven diseñador, Carlos Arturo Baldenegro Macías, es originario de Sonora. Se especializa en diseñar prendas sobre medida, como vestidos de noche, de coctel y para certámenes de belleza, incluso a veces también diseña prendas casuales pero todo de manera personalizada y exclusiva.

Su historia se remonta a la época en que estudiaba en la secundaria y su abuela, que se dedicaba a confeccionar ropa le enseñó a trazar y coser; pero en ese entonces él sólo diseñaba y ella les daba su forma definitiva.

Posteriormente tuvo que mudarse para estudiar la licenciatura en físico-matemáticas, por lo que ella le dio un curso express para que él pudiera hacerse sus propia ropa. De ese modo, él compaginaba su carrera con su hobbie.

La gente se dio cuenta que él cosía y así empezaron a pedirle encargos. Entonces llegó un punto en que se dio cuenta que prefería la moda y dejó la carrera para estudiar diseño de modas.

Desde que estaba estudiando esta nueva carrera, empezó a trabajar para diferentes empresas, donde poco a poco fue aprendiendo las diferentes partes del proceso de la confección de una prenda. Pero al graduarse y ver el panorama de su estado natal en cuanto a la industria textil y de la moda, decidió que debía buscar un mejor lugar donde explotar su profesión al máximo.

Fue así como, sin pensarlo demasiado, eligió Puebla como su nueva sede y lleva ya 12 años viviendo en la angelópolis.

Cuando llegó no conocía la ciudad, no tenía contactos o trabajo, y tampoco un lugar donde vivir; pero en pocos días ya había conseguido un departamento y una entrevista de trabajo. No era fácil pero lo estaba logrando.

Lo que más le costó trabajo al principio fue ganarse la credibilidad y la confianza de los poblanos, pues por lo regular se dejan llevar por los nombres de marcas más reconocidos y el costo de las prendas, aunque esto no siempre sea sinónimo de una excelente calidad. Pero poco a poco se ha ido dando a conocer con su nombre.

Considera que su mayor cualidad es la creatividad. "No puedes ser diseñador si no tienes la capacidad de crear, de aplicar los elementos que están de moda en prendas que luzcan y destaquen, combinando textiles y colores para lograr algo diferente. No es crear el hilo negro, sino crear algo con él".

Asimismo, confiesa que siempre está en busca de la perfección, aunque esto a veces pueda llegar a ser más un defecto que una virtud, pues te puede viciar mucho el pensamiento y no dejar paso a la acción.

Al día de hoy su marca está por cumplir 10 años de haber sido concebida y dentro de sus grandes logros considera el hecho de que la gente ya reconozca sus diseños, y más allá de eso, el agradecimiento y las reacciones de alegría en sus clientes, que él considera lo más importante y lo que más lo motiva a seguir creciendo y desarrollándose.

Por otra parte, también se ha enfrentado con diversos retos para llegar a donde está ahora, uno de los cuales ha sido el factor económico, pues no viene de una familia con la capacidad para ayudarlo a montar su propio taller, por lo que cada una de las cosas que ha conseguido para costear el taller e impulsar su marca ha sido a partir de aceptar toda clase de trabajos: desde confecciones sencillas hasta pequeñas reparaciones de prendas como dobladillos o colocación de cierres.

Otro desafío constante es el de competir contra lo que las clientas quieren, porque las personas suelen llegar con una idea preconcebida de lo que desean, e incluso con la fotografía del diseño que quieren; pero los diseñadores no copian modelos, sino que se basan en varios puntos para crear un modelo específico para el evento y la persona basado en sus características físicas y hasta en su personalidad. "Entonces se trata de mostrarles una propuesta propia, que aunque sea diferente a lo que ellas quieren, sea lo que mejor las haga lucir y resaltar, tratando de complacerlos."

Algo que le gustaría en un futuro es seguir creciendo: tener más prendas en exhibición además de las que trabajan sobre medida, tener un estudio más amplio y tener más de una sucursal para poder atender mejor a su clientela.

Parte de ese crecimiento se ha ido dando a partir de conocer a su socio Ramón ?que además es su pareja sentimental?, quien es mercadólogo y se ha encargado de buscar darle mayor proyección a la marca y lo ha hecho con la introducción de la línea para caballero y que ofrece prendas superiores o playeras. Esta línea apenas lleva dos temporadas a la venta, pero consideran que es un gran paso, pues anteriormente sólo se enfocaban en la ropa femenina.

A los y las jóvenes que quieren incursionar en el mundo de la moda, les aconseja no desesperarse ni decepcionarse si las cosas no les salen como quieren a la primera, y que lo vuelvan a intentar una y otra vez, porque alcanzar una buena calidad en el diseño y la confección sólo se logra con práctica. "En la escuela no te enseñan todos los diseños habidos en el mundo, solamente te dan las herramientas y tú debes aprender a utilizarlas y sacarles el mayor provecho."