Conoce qué es la enuresis

Aprende a tratar este padecimiento

Probablemente nunca has escuchado este término que puede parecer una complicación extravagante, sin embargo, la enuresis o como comúnmente se le conoce a “mojar la cama”, es un padecimiento que suelen tener los niños cuando se encuentran en una edad temprana. Esto sucede regularmente por las noches y afecta a tres de cada 100 niños. Ocurre debido a que la vejiga aún no es controlada en su totalidad, además de suceder por problemas biológicos o emocionales. Sin embargo, esto se puede llegarse a controlar con algunos ejercicios, o bien, acudiendo con un especialista.

Resultados de los ejercicios vesicales

Si esto llega a suceder de manera frecuente, una de las primeras alternativas es acudir con el médico especialista para que el niño sea valorado, además él le indicará de qué manera se le puede tratar. Pero si antes de eso, prefieres hacer algo por ti, los ejercicios vesicales pueden ser de gran ayuda con el problema de la enuresis, sobre todo si el motivo es por falta de aprendizaje en la vejiga controlada. Con estas actividades, el menor será capaz de controlar la orina, aún estando dormido.

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Aguantar

Esto podría parecer algo sencillo pero que, en realidad, muchos niños aún no pueden hacer estando en un estado de sueño profundo, sin embargo, cuando se trata de un trauma producido por miedo, es mejor llevarlo al médico. Por las mañanas, cuando el niño avise que necesita ir al baño, es el momento para enseñarle, deberá indicarle que tendrá que retener el pipí por unos segundos hasta llegar al mingitorio, así de una forma progresiva, hasta que logre hacerlo por varios minutos, sin exceder en el tiempo.

Cortar la orina

Otro de los ejercicios básicos para enseñarle a retener el líquido en la vejiga, es por medio de cortar la orina. Se llevará a cabo con los músculos de la micción, es decir, los que se encuentran debajo de los testículos. El momento indicado para ponerle en acción, será cuando esté por finalizar, hará presión en ese músculo y así la cortará. Se realiza al final porque así habrá menor presión y fuerza en esa zona. Conforme pasen los días, el niño tendrá que aumentar las veces que corta la orina.

Despertarse para ir al baño

Una acción que se aconseja es una simulación de querer ir al baño, es decir, hacer que el niño se acueste una hora antes de irse al baño con la luz apagada, pero sin dormir, indicarle que se tendrá que levantar fingiendo que hace pipí, así al menos unas cuatro o cinco veces. De esta manera, cuando realmente se duerma y le entren ganas de orinar, podrá identificarlo y acudirá a la taza antes de que moje la cama. 

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